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sábado, marzo 02, 2019

Sabadell cobra 1.000 millones por el EPA de la CAM

MADRID.- El Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) liquidó esta semana la factura que Banco Sabadell le presentó hace un mes, correspondiente a las pérdidas que tiene garantizadas por el esquema de protección de activos (EPA) que se aprobó cuando en 2012 el banco se quedó con la antigua Caja de Ahorros del Mediterráneo. La factura, correspondiente al ejercicio 2018, ascendía a 1.000 millones, por lo que Sabadell ha recibido cerca de 4.200 millones de euros en los cuatro últimos años, según publica hoy Expansión.

Los bancos miembros del FGD hicieron efectivo el pago de las cuotas anuales al Fondo correspondientes a 2018 esta semana, y el FGD procedió casi de forma inmediata a liquidar la factura que por valor de 1.000 millones de euros le había presentado Sabadell para liquidar las pérdidas sufridas por la venta de parte de la cartera protegida procedente de la antigua CAM, según fuentes conocedoras.
Es el cuarto año que Sabadell presenta una factura de este tipo. En 2018, correspondiente a 2017, el pago se elevó a 1.300 millones de euros; un año antes ascendió a 981 millones y el anterior la cifra alcanzó los 825 millones. En total, cerca de 4.200 millones de euros. En todo este tiempo Sabadell ha tenido que hacer provisiones por valor de 1.250 millones por estos mismos activos vendidos, ya que la protección de la cartera cubre el 80% de las pérdidas.
Antes de que se activara el esquema de proteción de activos se destinaron a pérdidas 3.882 millones de euros que figuraban en el balance de CAM como provisiones en el momento de la venta a Sabadell. La cartera protegida asciende a activos por un valor bruto de 24.644 millones de euros. Ni el FGD ni Sabadell proporcionan la cifra de la cartera que aun estaba en manos del banco y lo único que se sabe es que las ventas efectuadas han supuesto un quebranto superior a los 9.300 millones de euros.
A finales de 2018, Sabadell y el FGD llegaron a un acuerdo por el que el banco vendió a terceros la mayor parte de sus activos inmobiliarios dañados, incluidos los de CAM, englobados en tres carteras y el FGD aceptó asumir lo que le correspondía de las pérdidas que se produjeron. 
Pero lo hizo con la condición de aplazar los pagos a 2020 y 2021, porque si lo hacía entonces implicaba que el déficit público se elevaría impidiendo que el Gobierno cumpliera con el compromiso de cerrar 2018 con un déficit público del 2,7%. El pago de esta semana no forma parte del acuerdo.
Con este compromiso, Sabadell limpiaba su balance de los activos dañados, aunque asumiendo una pérdida algo mayor que la comprometida hasta entonces, y el FGD obtenía una ligera rebaja en su factura final.BBVA alcanzó uno similar con el FGD aunque de cuantía muy inferior.
Sabadell recuperó el jueves en Bolsa el euro por acción, que había perdido el 31 de enero pasado.

martes, mayo 08, 2018

El BCE sanciona al Sabadell con una multa de 1,6 millones de euros

MADRID.- El Banco Central Europeo (BCE) ha sancionado al Banco de Sabadell con una multa administrativa de 1,6 millones de euros por no cumplir su obligación de obtener el permiso necesario para conducir ciertas transacciones entre enero de 2014 y noviembre de 2016.

El BCE ha informado hoy de que ha impuesto la multa porque el Sabadell recompró instrumentos de capital ordinario de Nivel 1 desde el 1 de enero de 2014 y hasta el 7 de noviembre de 2016 sin pedir antes permiso a la autoridad de supervisión bancaria.

"Esto constituye una infracción continúa de los requerimientos de fondos propios en ese periodo", según el BCE.

El BCE tiene poder para imponer sanciones a los bancos de acuerdo con la regulación de octubre de 2013, que le confiere tareas específicas de supervisión bancaria.

Fuentes de Banco Sabadell han defendido la actuación de la entidad y han indicado que ya se ha recurrido la multa ante los organismos pertinentes.

lunes, abril 30, 2018

El tercer consejero con más acciones de Sabadell se refuerza en el banco

MADRID.- José Ramón Sufrategui es uno de los consejeros de la banca española más activos en Bolsa, uno de los que más se suelen mover en plena temporada de resultados o cuándo Banco Sabadell experimenta movimientos bruscos en Bolsa.

Los primeros resultados trimestrales no han sido una excepción. Sufrategui ha comprado 30.000 títulos de Sabadell a un precio de 1,62 euros cada uno y se consolida como el tercer miembro del máximo órgano de administración con más acciones del banco, segun dice hoy Expansión.
Tras las últimas compras, Sufrategui ha elevado su participación hasta el 0,053% del capital. Solo Josep Oliu y José Luis Negro tienen más peso en el capital entre los consejeros de la entidad.
La nueva apuesta compradora del consejero se produjo inmediatamente después de la publicación de los resultados del primer trimestre, el pasado 26 de abril. La entidad catalana ganó 259,3 millones en el primer trimestre, un 32,7% más que el pasado año. El beneficio superó lo previsto por el mercado, que descontaba un resultado de 213 millones.
Sin embargo, el mercado hizo una lectura cauta de los números de Sabadell, ya que la mejora del beneficio de los tres primeros meses del año se sustentó principalmente en el descenso de los de los saneamientos. Por el contrario, los ingresos cayeron y los costes crecieron provocando un recorte del margen neto del 20%.
Sabadell, que acabó en rojo en las cuatro últimas sesiones de la semana pasada, despide abril en plena batalla por mantener el soporte clave de los 1,60 euros por acción. Sólo un poco más abajo, en los 1,56 euros, están los mínimos intradía marcados a lo largo de 2018.

lunes, abril 23, 2018

Las tres grandes fusiones que podría buscar Banco Sabadell

LONDRES.- "Sabadell es, por encima de todo, un banco con un débil balance, diez años después de la crisis financiera y cuatro años después del inicio de la recuperación en España". Así comienza un amplio informe dedicado por los analistas de Bank of America Merrill Lynch a estudiar las perspectivas de futuro de Banco Sabadell, entidad cuyas acciones recomiendan vender a los inversores, según el corresponsal en Londres de Expansión.

Tres son los problemas principales que Merrill Lynch ve en la entidad de origen catalán con sede en Alicante. El primero es que una porción significativa de su capital está aparcada en su filial británica TSB, y ve difícil que el regulador de Reino Unido pueda permitir repatriar ese dinero en caso de que Sabadell lo necesite en España. 
El segundo es que los fondos propios en España están hinchados gracias a los activos fiscales diferidos (créditos ante Hacienda). 
El tercero es el elevado volumen de activos problemáticos (créditos morosos y propiedades embargadas) del grupo, que el informe sitúa en un 11,1% sobre el total del balance. "Sabadell todavía necesita limpiar 14.900 millones de euros en activos problemáticos, más otros 7.400 millones que ahora están en el esquema de protección de activos de la CAM que vence en 2021", señala la nota.
Si Sabadell quiere acometer ese saneamiento en solitario para dejar su ratio de activos tóxicos por debajo del 5% en 2020, necesitaría provisionar 800 millones de euros más de lo previsto, estima Merrill. Cuando venza la garantía que ahora da el Gobierno a los activos de la CAM (firma comprada por Sabadell durante la crisis), podrían hacer falta otros 1.100 millones en capital.
Una potencial vía para que Sabadell enderece el balance sin dañar su estrategia de crecimiento es la búsqueda de fusiones y adquisiciones, según Merrill. "Los directivos de Sabadell tienen una amplia trayectoria de adquisiciones. En los últimos diez años, el banco ha multiplicado el tamaño de su balance a través de compras, con dos grandes acuerdos: CAM en 2012 y TSB en 2015".  
Aunque Josep Oliu, presidente de Sabadell, dijo la semana pasada que el banco no está buscando operaciones, el informe de Merrill contempla potenciales compras en los tres principales mercados donde está presente el banco: España, Reino Unido y México. "Hoy, Sabadell lleva encima la carga de un plataforma de pequeña escala en Reino Unido (cuota de mercado del 1-2% y rentabilidad sobre el capital del 4%), y de un negocio de baja rentabilidad en España por el actual entorno de tipos. 
Al mismo tiempo, los gestores está invirtiendo para crecer en México (ahora mismo, supone un 2% de los préstamos)".
En España, los analistas en Londres de la firma estadounidense hacen los números sobre las potenciales combinaciones de Sabadell con entidades de menor tamaño: Bankinter, Unicaja, Liberbank, Abanca y Kutxabank. La hipótesis de estos cálculos es que Sabadell realiza la compra a precios de mercado, pagando con acciones de nueva emisión.
Su conclusión es que la absorción de la entidad gallega Abanca sería la que potencialmente más impulsaría el beneficio por acción de Sabadell, un 32% sobre lo previsto en 2019, asumiendo unos ahorros de costes del 40% sobre la base de gastos de la entidad adquirida. Para realizar la integración, Sabadell debería ampliar capital en 3.300 millones de euros.
Con los mismos parámetros, una adquisición de Bankinter elevaría el resultado por título en un 28%, tras ampliar capital en 7.600 millones y con unas sinergias del 40%. Una transacción con Kutxabank subiría un 25% el beneficio de Sabadell, con Unicaja un 19%, con Ibercaja un 17% y con Liberbank un 14%.
En Reino Unido, el informe realiza un ejercicio muy similar, aunque refleja el posible impacto en beneficios sin incluir los posibles ahorros de costes. En ese mercado, la operación más rentable para Sabadell sería la adquisición de OneSavings Bank, que elevaría el beneficio por acción del banco español en un 12% tras ampliar capital en 1.100 millones de euros. 
La siguiente opción más atractiva sería Virgin Money (impacto favorable en resultados por título del 8%). Por detrás quedan Close Brothers (6%), Paragon (5%), CYBG (3%) y Metro Bank (-13%). En este país, Merrill destaca que este fin de semana se completa la integración de los sistemas de TSB con los de Sabadell, lo que permitirá acelerar los ahorros de costes y liberar recursos para posibles nuevas operaciones.
Otros analistas como Ian Gordon, de Investec, apuestan por Virgin Money como nuevo objetivo británico de Sabadell.
En México, el examen de Merrill se circunscribe a una potencial fusión de la filial de Sabadell con Inbursa, Banregio o Bajio. En caso de comprar Inbursa, el beneficio por acción de Sabadell subiría un 11%, mientras que el avance sería del 10% con Bajio y del 5% con Banregio.
"Las fusiones y adquisiciones pueden ser una de las vías para que Sabadell resuelva sus desequilibrios y logre sus objetivos de crecimiento", concluye Merrill.
Los diversos escenarios para Sabadell pergeñados por Merrill Lynch se suman a los realizados en las últimas semanas por otros bancos de Wall Street, anticipando una nueva etapa de fusiones en el sector financiero español. 
En un informe reciente, Goldman Sachs considera que Sabadell y Unicaja son posibles objetivos de compra para los principales bancos del mercado como Santander, BBVA, CaixaBank y Bankia.  
JPMorgan por su parte, concluye en otra nota que Liberbank y Unicaja podrían ser entidades atractivas para BBVA.

sábado, abril 21, 2018

Sabadell vuelve a presentar sus resultados en Barcelona

MADRID.- La gran se­mana de los re­sul­tados del sector fi­nan­ciero du­rante el primer tri­mestre lle­gará el lunes con algo más que guiños al pa­sado. El Sabadell, tras los re­sul­tados del tercer tri­mestre y los anuales de 2017 en Madrid, fija la cita en Barcelona donde se ce­lebra el torneo de tenis que pa­tro­cina, recuerda hoy Capital Madrid

La ronda de resultados de la banca española durante el primer trimestre del ejercicio parece haber contado con la producción de Steven Sipelberg en una enésima entrega de 'Regreso al futuro'. Algunas de las novedades que se habían producido durante los encuentros por las cuentas anuales parecen haberse evaporado.
Otra vuelta al pasado es la que protagoniza el Banco Sabadell, ya que presentará sus cuentas hasta marzo en Barcelona después de haber celebrado en Madrid las del tercer trimestre y las anuales de 2017, tras el cambio de su sede social a Alicante, al antiguo edificio de la CAM que integró en plena crisis.
El presidente del Sabadell, José Oliu, justifica esta vuelta a Barcelona por la celebración en la Ciudad Condal del Open de tenis que su grupo patrocina y conocido desde hace décadas como el Conde de Godó, en línea con las explicaciones que también ya ofrecían algunos otros directivos antes del encuentro previo a la junta de accionistas celebrada, eso sí, en Alicante.
"La normalidad ha vuelto al banco, pero no a Cataluña", precisaba Oliu desde la capital alicantina al mismo tiempo que recordaba que las distintas comisiones ejecutivas del Sabadell se dividen entre Madrid, Londres y Barcelona. La presentación de sus resultados trimestrales no supone un regreso a la capital catalana, sino la obligación de toda la cúpula del banco a estar presente en dicho encuentro deportivo/social.
El Sabadell ha adelantado su presentación al jueves 26 de abril, el mismo día en el que Bankinter también ofrecerá sus resultados trimestrales.
El adelanto del grupo de José Oliu evita, con esa decisión, un mayor colapso casi en vísperas del puente de mayo.

lunes, abril 02, 2018

Sabadell 'se come' 420 millones de deuda al apostar por la dación en pago de pisos

MADRID.- Cuando la crisis empezó a enseñar su peor cara con familias que, tras meses o incluso años sin atender la cuota de la hipoteca por problemas de desempleo, se veían en riesgo de perder la vivienda, la banca replanteó su política de embargos y el Gobierno impuso reglas para evitar apuros a los hogares más vulnerables. 

El Sabadell buscó una alternativa propia con la decisión de no ejecutar ningún desahucio forzoso. Una década después de que la crisis cambiase el paso a la economía acelerando la destrucción de empleo que está detrás de los impagos, el banco aún formalizó el pasado año 2.592 operaciones de dación en pago por importe de 420 millones de euros, según www.lainformacion.com.
Sólo en los últimos dos años ha resuelto así el problema a 5.634 deudores, aceptando la propiedad de sus viviendas a cambio de condonar 899 millones de euros en deudas, según detalla la entidad en un informe a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en un ejercicio muy minucioso de transparencia. 
La entidad ha hecho gala de la decisión en algún momento. Es una medida que le evita el impacto social y desgaste reputacional que los desalojos provocaron al sector y entiende que resulta, incluso, la alternativa más efectiva. Imbricado en su política social mantiene a las familias bajo un régimen de alquiler, a menudo económico, y limita costes asociados a esos procesos.
El banco mantiene, de hecho, un parque de 7.500 viviendas en régimen de alquiler social por dicha oferta de soluciones habitacionales a clientes en riesgo de exclusión social afectados por procesos judiciales hipotecarios o daciones en pago. La cifra incluye los pisos aportados al Fondo Social de Viviendas (que en conjunto gestiona unos 10.000 inmuebles) y 850 en régimen de alquiler asequible.
Pudo abrir brecha y atajar la problemática con otras armas desde los albores de la crisis porque contaba con la ventaja de que el grueso de la cartera crediticia era con empresas o clientes de rentas medias y altas. Un margen que le permitió analizar y buscar solución caso por caso. Su iniciativa calaría luego en una mayoría de entidades, aunque sin que hayan divulgado de forma tan pormenorizada los resultados. 
La mayoría sí cifran el número de daciones en pago de vivienda aunque sin detallar la cuantía de deuda específica canjeada (Bankia, por ejemplo, 665 el pasado año y 8.592 desde 2012;  BBVA 16.500 desde esa misma fecha o arranque de la crisis, y Caixabank por encima de los 21.000 en el periodo).
Las estadísticas públicas conocidas son las del famoso Código de Buenas Prácticas (CBP), impulsado precisamente en ese ejercicio 2012 por el Gobierno para encontrar soluciones a deudores en riesgo de perder su casa. Conforme al último balance publicado por el Ministerio de Economía en septiembre del pasado año, en el lustro transcurrido desde esa fecha se habrían resuelto solo 7.324 daciones en pago por su aplicación, junto a 42.600 operaciones de reestructuración de deuda.
La disparidad de datos, entre el registro oficial y entidades constata que el esfuerzo sectorial ha sido muy superior a las cifras del Ministerio de Economía, cuyo Código fue acogido con escepticismo por la industria desde el minuto uno por el restringido perfil socioeconómico que debían reunir los potenciales hogares para beneficiarse de sus medidas y porque el sector dispone desde siempre de herramientas para buscar soluciones a los impagos más efectivas. 

El Código antidesahucios
La banca ha reivindicado, de hecho, en numerosas ocasiones que difícilmente la morosidad hipotecaria se habría mantenido por debajo del 6,5% durante toda la crisis de no haber buscado de manera proactiva soluciones al cliente cuando surgen los apuros financieros con refinanciaciones, plazos de carencia o, incluso, quitas para facilitar al deudor afrontarla, y el drama de los desahucios sería superior. La dación no es, de hecho, la prioridad sino la reestructuración de deuda.
Algo que ha minimizado pero no barrido por completo con los embargos, aunque su censo ha ido, por fortuna, decayendo en los últimos años. Las ejecuciones iniciadas en 2017 sobre vivienda habitual bajaron un 49,4% frente al ejercicio anterior. Aún así, afecta a 10.749 pisos. Y en un porcentaje similar sobre segundas residencias -se inició en 3.353 casas-.
Son menos de un tercio de las actuaciones que se iniciaron en los peores momentos de la crisis, con el nexo común de que proceden todavía de las hipotecas firmadas en pleno boom entre 2005 y 2008, cuando se concedían préstamos por encima del valor de tasación y a muchas personas que han perdido su empleo. No todos las ejecuciones acaban en desahucios. Pero aún así el número de lanzamientos alcanzó el pasado año los 22.330 por ejecuciones iniciadas hasta cuatro años atrás. Sería muy superior sin las soluciones bancarias.

miércoles, marzo 07, 2018

Sabadell recibe 3.200 millones del FGD por la CAM

MADRID.- Las pérdidas en las que el Fondo de Garantía de Depósitos incurrió el año pasado por el compromiso de asumir el 80% del deterioro de la cartera protegida procedente de la antigua CAM no hacen sino crecer a medida que pasan los ejercicios, según revela hoy Expansión

Vendido efectivamente el banco CAM a Sabadell en junio de 2012 (aunque el acuerdo se alcanzó varios meses antes a la espera de recibir el visto bueno de las autoridades comunitarias por contemplarse ayudas públicas), se contemplaba el compromiso del FGD de hacer frente al 80% de las pérdidas en que se incurriera al vender una cartera protegida de inmuebles y créditos inmobiliarios por valor de 24.644 millones de euros una vez se hubieran consumido las provisiones existentes en el balance de CAM por valor de 3.882 millones de euros.

Punto de inflexión

Estas provisiones fueron suficientes para hacer frente a las pérdidas generadas durante los ejercicios 2012, 2013 y 2014. Pero a partir de ese último año se agotaron, lo que provocó que, con cargo a las ventas llevadas a cabo en 2015, Sabadell pidiera al FGD 825 millones de euros, que este le ingresó el último día de febrero de 2016. El año pasado Sabadell elevó la factura hasta acercarla a los 1.000 millones, exactamente 981 millones de euros.
La liquidación presentada en las primeras semanas de 2018, correspondiente a lo ocurrido en 2017, ha crecido sustancialmente hasta superar de largo los 1.300 millones de euros, lo que podría sorprender al compararla con los dos ejercicios anteriores, dada la recuperación del sector inmobiliario que se ha registrado en los dos últimos años. Fuentes del banco no quisieron confirmar la cifra que han recibido, declarando que se trata de información que no es pública y, por lo tanto, declinaron hacer ningún comentario al respecto.

Factura al alza

Puede haber algunas explicaciones al crecimiento anual de la factura. La primera de ellas es que, si bien Sabadell ha vendido activos dañados por un importe similar al de ejercicios anteriores, lo que ha ocurrido es que el peso de los activos procedentes de CAM es relativamente mayor que el de los que estaban en el Banco Sabadell y que no tenían la cobertura del fondo de garantía. 
Otra razón se refiere al nivel de cobertura que Sabadell había constituido sobre los activos de CAM, inferior a los del propio Sabadell, gracias a tener un plazo de 10 ejercicios para venderlos con la garantía parcial del FGD. Una vez que han disminuido en el conjunto los activos malos procedentes de Sabadell, los de la antigua CAM salen más deprisa.
Las cifras de pérdidas esperadas de la cartera que sigue protegida por el FGD, según los cálculos de este organismo hechos públicos en 2017 con los datos de cierre del ejercicio de 2016, se cifraban en 7.390 millones de euros, de los que el fondo de garantía tendría que asumir casi 6.000 millones y el resto correría a cargo de Sabadell. El tamaño de la cartera que aún queda por vender y que sigue protegida no lo hacen público ni el FGD ni Sabadell.
La realidad es que, en los cinco años transcurridos desde la venta de CAM a Sabadell, las pérdidas efectivas por la venta de una parte no conocida públicamente de la cartera protegida están ya muy cerca de los 8.000 millones de euros al sumar la totalidad de la provisión inicial que tenía CAM y las cantidades que han tenido que aportar el FGD y Sabadell.
La presión de las autoridades supervisoras europeas para que los bancos aceleren la venta de sus activos problemáticos en el menor tiempo posible, en torno a los próximos tres ejercicios, ha tenido como efecto concreto en Sabadell que la entidad destinara todas las plusvalías obtenidas por la venta de algunos negocios el año pasado a aumentar el nivel de provisiones y en el FGD a plantearse en qué medida podría hacer frente al pago de las pérdidas previsibles en un menor tiempo, cuestión complicada ya que la institución se nutre de las cuotas que cada año pagan los bancos y su situación financiera no es precisamente holgada.

domingo, enero 10, 2016

Banco Sabadell pierde 778 millones de euros de valor en Bolsa en cinco semanas


MADRID.- Los principales bancos españoles cotizados han perdido en poco más de un mes unos 18.000 millones de euros en capitalización bursátil, que se han esfumado, entre otras razones, por el descalabro de las bolsas chinas, la caída del precio del crudo y las tibias medidas anunciadas en diciembre por el BCE.

Según datos del mercado, en sólo cinco semanas el valor bursátil conjunto de estas entidades -Santander, BBVA, CaixaBank, Bankia, Popular, Sabadell y Bankinter- ha pasado de 164.204 millones de euros a 146.293 millones.
La pérdida de capitalización ha sido muy desigual entre las entidades, siendo el Santander el que más se ha dejado en el camino con una reducción de su valor en bolsa de 14.671 millones de euros.
Le han seguido muy de lejos BBVA, que en estas cinco semanas se ha dejado 8.341 millones de capitalización; Banco Popular, 1.382 millones; Banco Sabadell, 778 millones; y Bankinter, 688 millones.
No obstante, ha habido dos entidades, CaixaBank y Bankia, que no han sufrido los vaivenes de los mercados y han elevado su capitalización bursátil en estas cinco semanas.
En concreto, CaixaBank la ha elevado en casi 5.000 millones de euros y Bankia, en unos 3.000 millones.
En el conjunto del sector financiero, la pérdida de valor comenzó en diciembre, concretamente el día 3, cuando el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, anunció unos estímulos monetarios para reactivar la economía de la eurozona que fueron menos agresivos de lo previsto y causaron una amarga decepción a los inversores, que llevaban meses esperando.
Según explicó Draghi, la decisión del BCE de ampliar en el tiempo (hasta marzo de 2017) pero no en volumen el programa de compra de deuda pública y privada que inició en marzo de 2015 para reactivar la economía, se debe a que la institución "ya no es tan pesimista" acerca de la recuperación de la economía europea.
Pero la tibieza de Draghi no gustó nada a los inversores, que esperaban que aumentara también la cuantía de las compras de deuda, y ese mismo día comenzaron a huir de la renta variable tras comprobar el efecto que tuvo la decisión en el mercado de divisas, con un fuerte rebote del euro frente al dólar, que pasó de cambiarse de 1,05 a 1,09 dólares.
Las principales plazas bursátiles de Europa cerraron ese día con fuertes pérdidas, las más elevadas desde el mes de agosto, que fueron superiores al 3 % en Fráncfort y París; al 2,27 % en Londres y al 2,47 % de Milán.
Similares a estos últimos fueron los recortes registrados en España, donde el Ibex 35 se desplomó el 2,41 %, lastrado especialmente por las caídas de las acciones de las empresas que tienen negocio fuera de España, debido al citado encarecimiento del euro, según explicaron ese día los expertos.
El mercado de renta variable europeo también se ha visto fuertemente perjudicado en las últimas semanas por el desplome del precio del crudo Brent, la referencia para Europa, que se ha situado por debajo de los 33 dólares por barril por primera vez en casi doce años.
Otro motivo de tensión ha sido la nueva regulación bancaria, que requiere, entre otras cosas, que las entidades tengan cada vez más capital para hacer frente a posibles crisis.
Y la guinda la ha puesto esta misma semana el pánico desatado en las bolsas de todo el mundo por las fuertes pérdidas registradas en los parqués de China, aunque se atenuaron algo el viernes después de que las autoridades decidieran suspender el mecanismo aprobado recientemente para interrumpir las sesiones demasiado volátiles.
Esto ocurrió, por ejemplo, el miércoles, con una jornada de apenas 30 minutos, la más breve de la historia de los mercados de ese país, al interrumpirse la sesión después de que el selectivo mixto con grandes firmas de Shanghái y Shenzen CSI 300 bajara más del 7 %.
El objetivo de ese sistema era evitar que se repitieran debacles como las del pasado verano en esas bolsas, que llegaron a afectar a otros mercados mundiales.
El pasado 8 de julio y tras la primera semana de caídas, el regulador chino prohibió a los grandes accionistas (aquellos que controlan el 5 % o más de una compañía) vender sus acciones durante seis meses, plazo que se cumplió el viernes, lo que suponía que cerca de un billón de títulos iban a quedar desbloqueadas mañana lunes 11.
Aunque las autoridades no esperaban ventas generalizadas, los desplomes de esta semana se produjeron porque los inversores individuales -que son casi el 90 %- temían que los grandes accionistas pudieran vender sus paquetes, por lo que se adelantaron en masa a fin de salvar los muebles antes de que sus acciones perdieran más valor todavía.
Y vistos los resultados, las autoridades decidieron anular la suspensión automática de las cotizaciones, con lo que el viernes las bolsas chinas cerraron con alzas del 1,97 % en Shenzhen y del 1,20 % en Shanghái.