domingo, mayo 26, 2019

Lista de los 54 eurodiputados elegidos este domingo en España

MADRID.- Con el escrutinio casi cerrado de los votos de las elecciones al Parlamento Europeo (99,73%), estos son los 54 diputados españoles elegidos este domingo:

- PSOE (20 diputados): Josep Borrell, Iratxe García, Lina Gálvez Muñoz (Independiente), Javi López Fernández, Inmaculada Rodríguez-Piñero, Iban García, Eider Gardiazabal Rubial, Nicolás González Casares, Cristina Maestre Martín de Almagro, César Luena, Clara Eugenia Aguilera García, Ignacio Sánchez Amor, Mónica Silvana González González, Juan Fernando López Aguilar, Adriana Maldonado, Jonás Fernández Álvarez, Alicia Homs Ginel, Javier Moreno Sánchez, Isabel García Muñoz y Domènech Miguel Ruiz Devesa.
- PP (12 diputados): Dolors Montserrat, Esteban González Pons, Javier López-Istúriz, Juan Ignacio Zoido, Pilar del Castillo, Francisco Javier Zarzalejos, José Manuel García-Margallo, Francisco José Ricardo Millán Mon, Rosa Estarás, Isabel Benjumea, Pablo Arias Echeverría y Leopoldo López.
- Ciudadanos (7): Luis Garicano, Maite Pagazaurtundúa(Independiente), Soraya Rodríguez (Independiente), Javier Nart, José Ramón Bauzá (Independiente), Jordi Cañas y Susana Solis Pérez.
- Unidas Podemos Cambiar Europa (6): María Eugenia Rodríguez Palop (Independiente), Sira Abed Rego, Ernest Urtasun, Idoia Villanueva Ruiz, Miguel Urbán Crespo, Manu Pineda Marín.
- Vox (3): Jorge Buxadé, Mazaly Aguilar y Hermann Tertsch (Independiente).
- Ahora Repúblicas (3): Oriol Junqueras (ERC), Pernando Barrena (Bildu) y Diana Riba (ERC).
- Junts, Lliures per Europa (2): Carles Puigdemont y Toni Comín.
- Coalición por una Europa Solidaria (1): Izaskun Bilbao (PNV).

La participación en europeas marca su mejor registro en 30 años por el empuje de las municipales

MADRID.- La participación registrada en las elecciones europeas de este domingo es la más alta de los últimos años en estos comicios, que se han visto beneficiados por la coincidencia con las autonómicas y municipales.

En concreto, y con el recuento casi terminado, la participación ha sido del 64,32%, veinte punto más que hace cinco años e incluso por encima de la que se registró la última vez que las europeas coincidieron con municipales, en 1999. El récord sigue estando en el 68,5% que se produjo en la primeras elecciones al Parlamento Europeo.

Estos son los datos de participación y abstención registrados en los comicios europeos:
*ELECCIONES PARTICIPACIÓN ABSTENCIÓN .
*2019 64,32% 35,68% .
*2014 43,81% 56,19% .
*2009 44,90% 55,10% .
*2004 45,14% 54,86% .
*1999 63,05% 36,95% .
*1994 59,14% 40,86% .
*1989 54,71% 45,29% .
*1987 68,52% 31,48% .

Abascal avisa de que no aceptarán cordones sanitarios en las negociaciones: "Vox va a hacer valer sus votos"

MADRID.- El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha celebrado la "nueva etapa política" que a su juicio ha comenzado en España con las elecciones europeas, municipales y autonómicas de este domingo pero ha avisado de que su formación no aceptará "cordones sanitarios" ni "insultos" en las negociaciones, sino que hará "valer" sus votos.

La 'cúpula' de la formación ha seguido el recuento electoral desde una oficina de campaña en el centro de Madrid y no ha llegado a su sede hasta la una menos cuarto de la madrugada, con el recuento ya muy avanzado y cuando estaba prácticamente confirmada su posición como 'llave' de gobierno en plazas clave como el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.
"Ha comenzado una nueva etapa política en España. Se ha consolidado una alternativa política a la izquierda", ha celebrado Abascal citando todos los parlamentos autonómicos y grandes ayuntamientos en los que Vox puede ser decisivo para la formación de gobiernos.
En este sentido, ha advertido de que no aceptarán fórmulas como la de Andalucía, donde PP negoció por separado con ellos y con Ciudadanos, y exigirá que quien quiera su apoyo se siente con ellos en la mesa. "Quienes quieran contar con nuestro apoyo para mayorías alternativas tendrán que ser respetuoso y flexible", ha subrayado.

Vox entra por primera vez en el Parlamento Europeo con tres escaños pero pierde la mitad de votos del 28A

MADRID.- Vox ha conseguido este domingo representación por primera vez en el Parlamento Europeo con tres escaños, pero pierde la mitad de los votos que obtuvo hace tan solo un mes en las elecciones generales del 28 de abril y cuatro puntos porcentuales.

Con el 95 por ciento escrutado, el partido liderado por Santiago Abascal suma algo más de 1,3 millones de votos y un porcentaje del 6,22 por ciento. En las elecciones generales tuvo 2,6 millones de apoyos, con un porcentaje del 10,26 por ciento.
Estos datos le otorgan tres asientos en la Eurocámara: su 'número uno', el abogado del Estado Jorge Buxadé; la vicesecretaria de Relaciones Institucionales del partido, Mazaly Aguilar; y el periodista y 'fichaje' para la ocasión Hermann Tertsch.
La formación apunta que hace cinco años, en las últimas europeas con el exdirigente del PP Alejo Vidal-Quadras como candidato, Vox se quedó sin representación en Bruselas con el 1,56 por ciento de los votos emitidos; por lo que no ven como un fracaso el resultado de este domingo.
Sin embargo, las encuestas les auguraban entre cuatro y cinco escaños con menor pérdida porcentual respecto a generales. En la Comunidad de Madrid, uno de los puntos donde Vox esgrime más fuerza, logró un 13,86 por ciento de votos el 28-A y se ha quedado en un 9,83 por ciento este domingo.
Vox ha hecho una campaña europea en defensa de la soberanía de las naciones en la Unión Europea. Pero además ha estado marcada por algunas declaraciones de su candidato, quien por ejemplo se refirió a las feministas como "feas" en un mitin celebrado en Valdemoro (Madrid).

La participación en las europeas ha sido del 64,25 %, 18 puntos más que 2014

MADRID.- La participación en las elecciones europeas en los comicios de este domingo se ha disparado y ha sido del 64,25 por ciento, 18,42 puntos más alta que en la cita de 2014, cuando fue del 45,83, pero once puntos inferior a la de las generales del pasado 28 de abril (75,7 por ciento).

Con más del 90 por ciento de los votos escrutados, el PSOE obtiene 20 eurodiputados, 12 el PP, 7 Ciudadanos y 6 Unidas Podemos.
La coincidencia con las elecciones autonómicas en doce comunidades y con las municipales ha contribuido a que la afluencia a las urnas para depositar el sobre azul haya sido mayor en esta convocatoria para elegir a los 54 representantes de España en la Eurocámara.
Han sido la ministra portavoz en funciones, Isabel Celaá, y el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, quienes han ofrecido los primeros datos de los resultados de las europeas y han agradecido a las decenas de miles de ciudadanos que han formado las mesas electorales el trabajo realizado y que aún continua.
Tras agradecer en nombre del Gobierno la labor de todos los españoles que han hecho posible que la jornada se celebre con "la habitual normalidad", Marlaska no ha querido olvidarse de los 93.000 efectivos de las fuerzas de seguridad del Estado que están de servicio hoy.
Asimismo, ha tenido un reconocimiento especial a los funcionarios de la Dirección General de Política Interior de su Ministerio por el trabajo realizado en los últimos meses ante la acumulación de elecciones.
Celaá, por su parte, ha precisado que aún no podían facilitar datos del escrutinio de las municipales porque aún no es representativo y ha emplazado a una nueva rueda de prensa en el centro de datos de Ifema habilitado para el seguimiento de la jornada.

El PSOE gana las elecciones europeas con el 32,9% y 20 diputados, seguido a doce puntos por el PP

MADRID.- El PSOE ha sido el ganador de las elecciones europeas con un respaldo del 32,94 por ciento y 20 diputados, seguido por el PP con el 20,09% y 12 escaños, según los datos oficiales con el recuento al 85,61 por ciento escrutado.

La tercera posición es para Ciudadano, con un respaldo del 12,22% y siete escaños, y detrás Unidas Podemos con el 10,12% y seis diputados. Vox saca un 6,22% y tres escaños.
Ahora Repúblicas, la coalición independentista de ERCm, Bildu y BNG que encabeza Oriol Junqueras, obtiene tres escaños; Junts, la marca de Carles Puigemont, logra otros dos escaños; y la Coalición por una Europa Solidaria (CEUS), del PNV y CC, saca el último de los 54 escaños en liza.

El PSIB-PSOE se convertiría en primera fuerza en Baleares y podría repetir el pacto de gobierno, según el sondeo de IB3

PALMA.- Francina Armengol podría mantenerse como presidenta del Govern balear, de acuerdo con el sondeo encargado por IB3 y realizado por el Institut Balear d’Estudis Sociològics publicado al cierre de urnas de este domingo.

Según este estudio, el PSOE lograría entre 17 y 19 escaños, con lo que podría sumar los 30 escaños necesarios para la mayoría si pactara con sus actuales aliados: Unidas Podemos, Més y Gent per Formentera. El sondeo indica que Unidas Podemos sacaría entre 6 y 8 diputados, Més per Mallorca, entre 4 y 5, Més per Menorca, 2 y Gent per Formentera, 1. En las elecciones autonómicas de 2015, Francina Armengol logró desbancar al PP del Govern balear gracias al acuerdo con Més y con Podemos.
Por primera vez en la historia, el PP pasaría a ser segunda fuerza, cayendo de los 20 escaños logrados en 2015 a 12-14 ahora. En 2015, los populares lograron mantenerse como el partido más votado, con 20 escaños y un 29% de los apoyos, si bien sufrió un considerable descenso de los 35 escaños obtenidos en 2011. El PSIB-PSOE, con 14 escaños (15, si sumamos el de Gent per Formentera, que en las autonómicas se presentó con los socialistas en la isla), logró la mayoría pactando con los nueve diputados de Més y los diez de Podemos, que prefirieron quedarse fuera del gobierno.
Frente al desplome del PP, Ciudadanos sería la fuerza que más sube, pasando de los dos diputados a 7-9. Otro de los cambios sustantivos, según este sondeo, sería la entrada de Vox en el Parlament balear, con 3-4 diputados y un 8% de los votos. Por su parte, el Pi mantendría sus 2 escaños y podría subir uno.
Ninguno de los nuevos partidos de izquierda lograría representación en el Parlament. Quedaría afuera la nueva iniciativa de Gaspar Llamazares, Actúa, que ya se quedó sin escaños en las elecciones generales del 28 de abril. Tampoco lograría sumar Moviment 4 Illes, el partido creado por Xelo Huertas, presidenta del Parlamento de Baleares por Podemos que fue expulsada de el partido y su cargo por usar su posición para favorecer "intereses personales".

Por primera vez, el PSOE repetiría en segunda legislatura

Si Armengol consigue estos resultados, se trataría de un suceso histórico por doble partida. Por un lado, por desbancar del primer puesto al Partido Popular. Por el otro, porque el PSIB-PSOE –que siempre ha gobernado en Baleares pactando con otras fuerzas– nunca ha logrado mantenerse durante dos legislaturas seguidas. De ser así, Francina Armengol, que ya hizo historia en 2015 por convertirse en la primera mujer al mando del Govern, volvería a marcar un hito político en las elecciones autonómicas de este domingo.
A partir de las 21 horas se publicarán los primeros resultados de las elecciones autonómicas y locales de Baleares, una comunidad autónoma marcada por la alta abstención electoral. El avance de participación de las 18 horas confirman esta tendencia a la baja. A esa hora, solo el 43,04% del electorado había votado, frente al 45,91% de 2015. La media española para la tarde de este domingo se ha situado en el 50,09%.

El bipartidismo, aguanta; el PP, resiste / Fernando G. Urbaneja *

Del 26M, triple cita electoral, hay un claro vencedor: el partido Socialista; mientras que las demás candidaturas salen decepcionadas. Tiempo habrá para el análisis de detalle y para estimar los cambios de preferencias de los electores en el corto período de un mes, pero la tendencia general desde las elecciones de 2014 es la búsqueda de nuevos equilibrios y de otras formas de gobernar, pero sin experimentos arriesgados.

Como primeras conclusiones de lo ocurrido el domingo les propongo dos:
Primera, el bipartidismo que parecía tocado de muerte desde 2014 se resiste e incluso gana algo ya que por primera vez en cinco años la suma de los dos partidos incumbentes (PP y PSOE) supera el 50% (53% en las europeas) consolidando a ambos partidos como el de Gobierno y el de Oposición. 

Es obvio que ambos necesitan de apoyos para gobernar, de coaliciones más o menos intensas. Pero ese el signo de los tiempos: nadie merece confianza plana del electorado, todos tendrán que pactar. La novedad hubiera sido que PSOE y PP se hubieran visto desbordados por las alternativas que surgieron estos años: la coalición de Podemos por la izquierda y Ciudadanos por la derecha.

En estos momentos Podemos sufre claros signos de fraccionamiento en la mayor parte de las comunidades con consecuencias imprevisibles para los próximos meses. Con respeto a Ciudadanos a pesar de que mejora su posición relativa, más votos y previsible entrada en no pocos gobiernos locales, es evidente que no ha conseguido el objetivo de desbordar al Partido Popular y que tiene por delante una larga travesía para consolidar su posición y revisar los aciertos y errores del último año.

Segundo, el Partido Popular encabezado por Pablo Casado resiste, ha caído hasta un suelo del 20%, pero sigue siendo el partido de la Oposición y tiene por delante varios años para estabilizar su dirección, para renovarse y para cicatrizar las heridas. Puede apostar al desgaste de los socialistas en el Gobierno, que es una hipótesis bastante razonable.

Entre los partidos decepcionados con los resultados aparece VOX que ha perdido un dígito (menos del 10%) y ve muy difícil aspirar a ser el partido de la derecha tradicional. Como ya ocurrió en las generales van a ser muchas las voces que adviertan que con los votos de VOX el Partido Popular hubiera mejorado sustancialmente sus cuotas de gobierno.

Los electores han repartido alegrías y decepciones por barrios. Las primeras lecturas de los resultadas se hacen con el eje derecha izquierda que puede saltar por los aires a lo largo del largo proceso de negociaciones y pactos necesarios para formar tanto los gobiernos autonómicos como los municipales. En Cataluña, por ejemplo, la dinámica de negociaciones apunta hacia situaciones que ahora resultan imposibles.

La vida política española avanza decidida por la senda de la inestabilidad que se abrió tras la crisis económica que conocemos como Gran Recesión.


(*) Periodista y politólogo


viernes, mayo 10, 2019

Correos amplía el plazo del voto por correo hasta el 24 de mayo


MADRID.- La Junta Electoral Central (JEC) ha ampliado el plazo de depósito del voto por correo hasta el 24 de mayo, último día de la campaña del 26M.

Es el acuerdo que ha tomado en la reunión de este jueves a raíz de la solicitud formulada por el presidente de Correos para proceder a la ampliación de dicho plazo.
La Junta ha acordado alargarlo hasta el día 24 en los horarios habituales de apertura y "como máximo" hasta las 14.00 horas de esa jornada.
Pide la Junta a Correos que "extreme la diligencia" para que los sobres con los votos se entreguen a las mesas electorales el día de la votación, el 26.
Además, según ha informado CSIF, a partir del lunes 13 de mayo, todas las oficinas de Correos ampliarán media hora la entrada y salida del personal hasta que finalice el voto por correo.
El sábado 18 de mayo se ampliará el horario de todas las oficinas hasta las 18.00 horas. Igualmente, el domingo 19 y los días festivos locales, las mismas oficinas abrirán en horario de mañana para la gestión del voto por correo, con una gratificación de casi 80 euros para sus trabajadores, más un día libre.
CSIF ha valorado que Correos haya tomado nota de lo sucedido en las elecciones generales del 28 de abril, preparando un "plan de contingencia para evitar situaciones de colapso en el voto por correo".
En todo caso, Correos ha trasladado a CSIF que por ahora se reserva la posibilidad de adoptar medidas adicionales, según transcurran los acontecimientos
Correos mantendrá 4.200 contratos de refuerzo de plantilla y ampliará horarios para evitar las colas en la tramitación del voto por correo de las elecciones europeas, autonómicas y municipales del próximo 26 de mayo.

La electricidad vuelve a ser el servicio peor valorado por su alto precio

MADRID.- La electricidad ha vuelto a ser el servicio peor valorado por los españoles en el panel de hogares de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) publicado este viernes, ya que casi uno de cada cinco afirma estar insatisfecho y el 90% piensa que la luz es cara y el 48%, que falta claridad en las facturas.

El precio de los servicios es el principal motivo de queja de los españoles en todos los servicios, especialmente del gas natural (84,7%), la telefonía móvil (75,8%) y la telefonía fija (73,5%).
Los otros dos servicios peor valorados son la banda ancha fija, con el 17,9% de los usuarios nada satisfechos, y la telefonía fija, con un 15,2%.
La televisión de pago alcanzó el 14,5% de descontento, el gas natural, un 14,2%; la telefonía móvil un 9,6% y el internet móvil un 9,4%.
En el caso de la banda ancha fija, el principal problema es la falta de calidad del servicio, según el 52% de los españoles, y es el servicio que ha recibido quejas de un mayor porcentaje de usuarios (17,9%, dos puntos y medio más que el mismo cuatrimestre del año pasado).
El principal motivo de los españoles para presentar una reclamación suele ser algún fallo de la facturación, pero en el caso de la banda ancha se ve superado por problemas en el servicio, como pueden ser interrupciones del mismo.
En el otro lado, el internet móvil y la telefonía móvil son los servicios que tienen una mejor valoración, con una satisfacción en torno al 60% en ambos casos.
El panel de hogares de la CNMC se elabora con carácter semestral y en esta última edición ha incluido a 4.987 hogares y 9.194 individuos.

'Telefónica' aumenta sus ingresos en España un 0,3% en el primer trimestre

MADRID.- Telefónica logró ingresar en España, el mayor mercado de la operadora multinacional, 3.108 millones de euros durante el primer trimestre del año, lo que supone un avance del 0,3 % respecto al mismo periodo de 2018, gracias al impulso de los contratos convergentes, entre otros factores.

Según ha detallado este viernes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), su resultado bruto de explotación (oibda) llegó a 1.350 millones, lo que supone un avance interanual del 10,3 %, aunque en términos orgánicos (a tipo de cambio constante y sin cambios en perímetro) cayó el 1,4 %.
Los ingresos de servicio crecieron por séptimo trimestre consecutivo hasta los 3.033 millones (un 0,8 % más), en parte debido a que los derivados de servicios mayoristas recuperaron el patrón de crecimiento perdido en 2018.
En la cifra de ingresos pesó la caída del 17,1 % en la venta de terminales, al tiempo que los residenciales se mantuvieron en 1.666 millones, los empresariales avanzaron el 3 % hasta 860 millones y los mayoristas el 0,2 % hasta 507 millones.
Los gastos por operaciones se elevaron el 2,7 % hasta 1.929 millones, fundamentalmente por el mayor coste de contenidos de fútbol, al tiempo que los aprovisionamientos subieron el 7,2 % hasta 913 millones y los gastos en bienes de capital un 9,2 % hasta 377 millones, con lo que el flujo de caja quedó en 973 millones.
Telefónica cuenta en España con 37,84 millones de clientes finales, lo que supone un incremento interanual del 1,9 %, de los que 9,22 son de telefonía fija (tras un descenso del 2,4 %) y 6,06 de banda ancha (un 0,9 % más). De estos últimos, 4,02 millones son conexiones hasta el hogar de fibra, la actividad de más fuerte crecimiento de Telefónica, con un avance del 13,4 %.
En el ámbito móvil, la firma cuenta en España con 18,44 millones de líneas (un 4 % más que en el arranque de 2018), de las que 17,1 son ya de contrato (un 6,5 % más) y ya sólo cuenta con 1,34 millones de prepago, una modalidad que en el primer trimestre perdió una quinta parte de su base de clientes respecto a un año antes (-20,4 %).
Los accesos de televisión de pago aumentaron el 4,3 % y alcanzaron los 4,09 millones, al tiempo que los mayoristas cayeron a 3,85 millones, un 6,3 % menos, aunque los de fibra crecieron el 72,7 %, hasta 1,72 millones.
La compañía valora particularmente el avance de los clientes convergentes (que tienen contratado al menos fibra y móvil), con un avance del 4 % interanual que deja el total en 4,6 millones, de forma que representan ya el 92 % de sus accesos de TV residencial, el 89 % en banda ancha y el 84 % en contrato móvil.
El total de accesos convergentes (22,5 millones) creció el 7 %, con una media de dos líneas móviles por cliente, frente a los 1,9 de hace un año.

Operación de la Policía Nacional contra el tráfico de drogas en Ibiza

IBIZA.- La Policía Nacional de la comisaría de Ibiza mantiene abierto un operativo contra el tráfico de drogas en la isla, un dispositivo que en la jornada de anteayer ya se cobró cinco detenciones y un total de siete registros, cinco domicilios y dos establecimientos de Vila, según El Periódico de Ibiza.

Uno de los establecimientos inspeccionados y precintados por la Policía Nacional fue el bar Bávaro, ubicado en el número 70 de la calle Aragón. En este punto los agentes irrumpieron a primera hora del día. Aquí intervinieron material diverso y practicaron alguno de los arrestos.
Vecinos de la zona indicaron que la presencia policial «no les sorprendía ya que desde que abrieron el local, a principios de año, los ruidos y escándalos son la tónica».
La Comisaría de Ibiza movilizó a decenas de agentes de diversas unidades para llevar a cabo la fase de explotación de la operación, que dejó registros simultáneos en varios puntos de Vila. Fuentes policiales concretaron que se habían realizado un total de siete registros.
El juzgado de Instrucción nº 3, en funciones de guardia, decretó el secreto de actuaciones. La Policía Nacional no descarta más detenciones y registros para dar por desarticulada una organización dedicada al tráfico de sustancias estupefacientes.
Según las fuentes consultadas por este medio, los registros y detenciones realizados responden a una investigación desarrollada por la Unidad de Droga y Crimen Organizado (Udyco) de la Policía Nacional.
La actividad en la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía durante la mañana fue muy intensa con el traslado de los detenidos y del material que los agentes fueron interviniendo en los puntos inspeccionados, domicilios y negocios propiedad de los arrestados.
Los detenidos, de origen latinoamericano, han pasado la noche en los calabozos de la comisaría y en principio no pasarán a disposición judicial hasta la jornada de este sábado.
El pasado mes de septiembre, la Policía Nacional arrestó a seis personas -cinco colombianos y un venezolano- que integraban una banda criminal dedicada a la introducción, adulteración y distribución de cocaína y heroína.
Los agentes adscritos al Grupo Udyco de la Brigada Local de Policía Judicial de Ibiza practicaron registros en Vila, Sant Carles, Santa Eulària y Sant Josep, interviniendo 2.854 gramos de cocaína, 444 gramos de heroína, 56.130 euros, cinco coches, 33 teléfonos móviles y una pistola.

Recuperan en Menorca un ánfora romana que estaba a la venta en Internet

MAHÓN.- El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil ha recuperado en Menorca un ánfora romana que había sido puesto a la venta por Internet por 450 euros.

El ánfora, cuya denominación técnica es Dressel 2-4, fue producida en la provincia romana de Tarraco y utilizada para conservar y transportar vino por el Mediterráneo durante los siglos I y II d.C. y, por tanto, se trata de una pieza de gran valor histórico, a pesar de estar incompleta.
Fue puesta a la venta en Internet a finales del mes pasado por una vecina de Ciutadella por la cantidad de 450 euros. No obstante, la mañana del día siguiente, la pieza fue recuperada por la Guardia Civil.
El ánfora incautada ha sido puesta a disposición del departamento de Patrimonio Histórico del Consell de Menorca.

1.700 millones para potenciar un nuevo mapa ferroviario en Mallorca

PALMA.- El Consell de Govern ha aprobado este viernes el decreto que aprueba el Plan Director Sectorial de Movilidad de Baleares 2019-2026, presupuestado con 1.720 millones de euros que, entre otras cuestiones, potenciará la red ferroviaria para desarrollar líneas de Palma a Llucmajor, tren hasta Alcúdia, Artà y Cala Rajada o la integración del metro en la red urbana de Palma.

Así ha informado el conseller de Territorio, Energia y Movilidad, Marc Pons, en una rueda de prensa posterior al Consell de Govern en la que ha estado acompañado de la consellera de Presidencia, Pilar Costa.
«Es un plan para garantizar la movilidad a todo el mundo y que plasma la apuesta por la reducción del vehículo privado en favor del transporte público», ha manifestado Pons.
El Plan fija como objetivos principales la accesibilidad al transporte de la ciudadanía en todo el territorio, la reducción de la contaminación y accidentalidad, la transformación del modelo de transporte hacia el transporte público y la flexibilización de las condiciones del transporte público ante la «rigidez» del privado.
Así, se prevé el incremento del 50 por ciento de las concesiones de autobús en Mallorca así como un nuevo mapa ferroviario que plantea desarrollar la línea de Migjorn, de Palma a Llucmajor; la implantación del Trambadia desde Palma hasta el aeropuerto y la integración del metro en la red urbana de Palma, con la ampliación de la línea al ParcBit y al Hospital de Son Espases.
Además, se prevé que las líneas de tren lleguen hasta Alcúdia, Artà y Cala Rajada, además de la ampliación de la línea de Migjorn hasta Felanitx o del tranvía hasta Santa Ponça.
Otras de las medidas contempladas en el plan son la creación de hasta 50 kilómetros de carril bus VAO, la habilitación de aparcamientos disuasorios en la periferia de las ciudades o la integración tarifaria de todas las Islas, así como la apuesta por el vehículo eléctrico y por continuar con la electrificación de la red ferroviaria.
En este sentido, el Plan prevé una nueva distribución de los modos de transporte de la población residente y apuesta para que el 13 % de los desplazamientos se realicen en transporte público; un 42 % a pie y un 9 % en bicicleta, lo que reducirá el peso del coche del 56 % al 36 %.
En el caso de los turistas, se ha estimado que se pueden reducir en un 30 % los desplazamientos que realizan en coche.
«Es un modelo en el que la utilización del coche privado pierde peso en favor del transporte colectivo», ha asegurado Pons, quien ha añadido que el plan tiene un carácter «social, de integración y de igualdad» para garantizar el «derecho a la movilidad» de la ciudadanía.

El PSIB-PSOE ganaría las elecciones autonómicas en Baleares, según el CIS

PALMA.- El PSIB-PSOE ganaría las elecciones autonómicas en Baleares, según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). El barómetro preelectoral, realizado entre los días 21 de marzo y 23 de abril, sostiene que la candidatura liderada por la socialista Francina Armengol se impondría a la del popular Biel Company.

Sería la primera vez que el Partido Popular perdería unas elecciones autonómicas en Baleares, aunque se mantiene como segunda fuerza política, según el CIS. No obstante, superarían el peor resultado de su historia, ya que lograrían entre 14 y 16 diputados; tras la debacle de la candidatura liderada por José Ramón Bauzá se quedaron con 20, 15 menos que en las elecciones celebradas en 2011.
El barómetro señala que el Pacte de izquierdas podría continuar gobernando en Baleares, ya que los socialistas lograrían entre 17 y 19 escaños (ahora tiene 15), Unidas Podemos entre 7 y 8 (ahora cuenta con 10), Més también entre 7-8 (tiene 9). Entre todos superan los 30 escaños necesarios para la mayoría absoluta.
El crecimiento más espectacular es el de Ciudadanos, que pasaría de tener dos diputados a 9 ó 10. La candidatura liderada por Marc Pérez-Ribas pasaría a ser la tercera fuerza más votada.
Respecto a Proposta per les llles (PI), seguiría sin ser decisivo e incluso podría perder uno de los tres escaños que actualmente tiene en el Parlament balear; el barómetro le da entre dos y tres escaños a la formación liderada por Jaume Font.
Por su parte, no es segura la entrada de Vox en el Parlament balear, ya que el barómetro del CIS le atribuye entre 0 y 1 escaños. Por tanto, Jorge Campos no tiene asegurado su escaño.

Muere Alfredo Pérez Rubalcaba a los 67 años


MADRID.- El exvicepresidente del Gobierno y ex secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha fallecido este viernes, a los 67 años, a causa del ictus que sufrió este miércoles, según ha comunicado Gregorio Martínez, portavoz de la familia. 

La capilla ardiente del político socialista, se instalará esta tarde a partir de las 20:30 horas en el Congreso de los Diputados, del que fue miembro durante más de dos décadas.

A la puerta del Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda (Madrid), Martínez ha agradecido, en nombre de su esposa, Pilar Goya, del conjunto de su familia, de sus compañeros de la universidad, de sus alumnos y del conjunto de la familia socialista, las muestras de respeto y de afecto que ha tenido a lo largo de los dos últimos días.

Del mismo modo, Martínez, que fue jefe de Gabinete de Rubalcaba en su etapa por el Ministerio del Interior, ha agradecido a todo el equipo del hospital sus atenciones, dedicación y su profesionalidad en el trato que han dispensado al político fallecido durante los dos días de ingreso.

"Agradezco el trato que han dispensado los medios de comunicación esto días. En nombre de la familia, gracias", ha concluido.

Tanto en las filas socialistas como en las de otras formaciones, ha habido a lo largo de los años un reconocimiento a la figura de Alfredo Pérez Rubalcaba.

El PSOE ha publicado en Twitter un mensaje, tras hacerse pública la muerte del exvicepresidente del Gobierno y ex secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, en el que le califica como "hombre de Estado que trabajó por la paz y el bienestar de todos. Estamos sin palabras y rotos de dolor". 

"Nos acaba de dejar nuestro compañero Alfredo Pérez Rubalcaba. Nos deja un hombre bueno y brillante en todos los sentidos", señala el Partido Socialista en su mensaje en la red social, que añade una etiqueta en la que dice #GraciasAlfredo.

También la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, ha publicado un tuit con un poema de Miguel Hernández dedicado al histórico dirigente socialista, al que se refiere como "compañero del alma, compañero".

Las temperaturas más altas del fín de semana en España se alcanzarán en el sur y este peninsular

MADRID.- La llegada el fin de semana de una masa de aire cálido y seco de origen africano a la Península favorecerá "temperaturas excepcionalmente altas" para esta época del año en casi todo el país, sobre todo en el oeste y centro peninsular y Canarias, con valores que oscilarán entre los 31 y 36 grados. 

El calor intenso está "garantizado hasta el próximo miércoles", ha avanzado el portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Rubén Del Campo, quien detalla que las temperaturas estarán en algunas zonas, hasta 15 grados por encima de los normal para esta época del año.
Del Campo ha explicado que este avance veraniego está marcado, además de por el aire sahariano, por la presencia de un potente anticiclón junto a las Islas Británicas que favorecerá el flujo de viento del este y, por consiguiente, un aumento adicional de las temperaturas sobre el oeste del país.
Sin embargo, a un mes del comienzo de la estación veraniega, a este primer episodio de altas temperaturas, "no se le puede calificar de ola de calor", porque para que fuera así, tendrían que registrarse temperaturas extremas comparadas con las más altas del año que corresponden a julio y a agosto, ha explicado el portavoz.
Desde hoy, los valores sufrirán un aumento generalizado en la Península y en Baleares, con mayor intensidad en áreas del norte peninsular y en Andalucía, mientras que en Canarias seguirán sin cambios.
Por capitales de provincia, Murcia registrará la máxima del día con 34 grados seguida de Zaragoza, Valencia, Sevilla, Huelva y Córdoba con valores que oscilarán entre 30 y 35 grados; como dato curioso cabe destacar, que sólo La Coruña y Santander marcarán la máxima más baja de hoy con 20 grados. 


Por la noche, las mínimas, también elevadas, se moverán entre los 18 grados de Valencia y los 9 grados de León.
Mañana las diurnas continuarán en ascenso en casi todo el país salvo en la vertiente en la vertiente cantábrica, valle del Ebro, Pirineos y Baleares donde se producirá un "apreciable" descenso.
Este día Murcia, Sevilla y Córdoba subirán a los 35 grados, mientras que en Badajoz, Cádiz, Ciudad Real, Granada y Toledo se alcanzará entre 30 y 34 grados y Madrid registrará 29 grados de máxima, aunque en horas centrales del día la sensación térmica será de unos cuantos grados más .
El domingo las máximas ascenderán en la mitad oeste peninsular y en las Canarias y alcanzarán en estas zonas valores "notoriamente superiores" a las habituales para la época, superándose los 30 grados en zonas del interior suroeste peninsular y en las islas orientales de Canarias, sin descartarse que en el valle del Guadalquivir lleguen a los 35-36 grados.
El meteorólogo ha adelantado que la próxima semana continuará el tiempo anticiclónico, seco y estable en casi todo el país con cielo despejado y temperaturas que seguirán en valores "significativamente altos".
Con elevada probabilidad, entre el lunes y el martes se superarán los 32 grados en el interior del suroeste peninsular y los 35 grados o más en puntos del valle del Guadalquivir y del sur de Extremadura.
A partir del miércoles, jornada festiva en la ciudad de Madrid por la celebración de San Isidro, aumentará la nubosidad en el noroeste peninsular con alguna precipitación débil, pero no sería hasta el jueves, cuando la llegada de una borrasca atlántica a la península provoque lluvias en el norte del país, que se extenderán de manera paulatina a otras zonas peninsulares.
Durante esa jornada, todas las predicciones apuntan a que el cambio en la situación atmosférica será "importante", ha observado Rubén Del Campo, para avanzar que las temperaturas iniciarán un acusado descenso en la mitad oeste peninsular que se irá generalizando al resto del país.
El viento continuará soplando de componente este en el litoral cantábrico y andaluz, y del norte en el nordeste peninsular y Baleares, con levante fuerte en el Estrecho e intervalos de fuerte en otros puntos, tendiendo a amainar a lo largo de la semana

El 'no' a la independencia en Cataluña supera al 'sí' por primera vez desde el 1-O

BARCELONA.- Los catalanes que no quieren la independencia de Cataluña han aumentado en los últimos dos meses y se sitúan en el 48,8%, ligeramente por encima de los partidarios del 'sí', que son ahora el 47,2%, según indica un sondeo del Centro de Estudios de Opinión (CEO) de la Generalitat.

El sondeo ha sido realizado a partir de una encuesta telefónica a mil personas entre el 30 de abril y el 6 de mayo, y de los resultados se desprende que los catalanes partidarios de la independencia han disminuido, al pasar del 48,4% registrado en el mes de marzo al 47,2% ahora.
En cambio, quienes no desean una Cataluña independiente pasan del 44,1% en marzo al 48,8% en mayo, aunque el CEO advierte de que las variaciones entre los porcentajes de favorables y contrarios son poco significativas y oscilan en un sentido u otro desde hace años.
También se mantiene estable el elevado porcentaje de catalanes que responden desde hace años que Cataluña "tiene un nivel insuficiente de autonomía", y que en mayo representan el 66,5%.
Al optar entre las diversas formas posibles de vinculación de Cataluña con España, la respuesta con más partidarios es la de "un Estado independiente" (35%), seguida de "un Estado dentro de una España federal" (29,4%) y "una comunidad autónoma" (25,8%).

Europa se debilita / Guillermo Herrera *

La economía alemana se está desacelerando rápidamente. El país no excluye el inicio de una recesión. La crisis se cierne sobre toda la eurozona. El Gobierno de Alemania, por segunda vez desde principios de año, corrigió su pronóstico sobre el futuro de su economía. El PIB de Alemania en 2019 crecerá sólo un 0,5%. En enero, el pronóstico era del 1%. A este ritmo, Alemania corre el riesgo de entrar en recesión en el cuarto trimestre de 2019. Hay varias razones para el deterioro de la economía teutona:
  • Una de ellas son las nuevas normas para emisiones dañinas que afectan la industria automovilística alemana.
  • Otro factor que socava la economía alemana es el ‘Brexit’. Hay alrededor de 2.500 empresas alemanas en el Reino Unido y unas 3.000 empresas británicas en Alemania. El Brexit afectará a la industria de automóviles de Alemania.
  • Otro factor son las sanciones contra Rusia, que contribuyen a la volatilidad del crecimiento alemán, afectando a la industria agrícola y manufacturera.
CHINA
Luego está la desaceleración de China. El PIB de la segunda economía mundial creció en el primer trimestre en un 6,4%, el mínimo en casi treinta años. No obstante, la incertidumbre en las relaciones con EEUU empuja a China a mirar más hacia Europa, por lo cual se encontrarán más posibilidades para entablar una cooperación mutuamente beneficiosa.

La llamada Nueva Ruta de la Seda, el plan de inversión chino que llega ya hasta el Atlántico y el Índico, ha resquebrajado la unidad europea en su aspecto comercial. Para el presidente francés, autoerigido como líder político de la Unión Europea, el desequilibrio comercial de la UE con su socio chino, pero "rival sistémico", es consecuencia de la ‘ingenuidad’ europea, a su juicio.

Es difícil plantar cara a Pekín cuando, al tiempo, la pareja franco-alemana respira tras vender trescientos aviones Airbus a quien pretende llamar al orden. Aprovechar la crisis de Boeing para colocar aeronaves a China, es más fácil que hacer entender a los 27 la necesidad de proteger su red 5G de las pretensiones de Huawei, como ha hecho Donald Trump.

GUERRA COMERCIAL
El multimillonario estadounidense Warren Buffett consideró este lunes que una escalada de la guerra comercial entre EE.UU. y China podría ser "muy mala para todo el mundo" y señaló que su país es afortunado de contar con Méjico y Canadá.

Las declaraciones del inversor se dan luego de que el Presidente Trump, advirtiese el domingo que los aranceles aplicados a importaciones chinas valoradas en 200.000 millones de dólares aumentarán el próximo viernes del 10% al 25%. Además, el mandatario amenazó con imponer en breve aranceles del 25% a otros productos chinos por 325.000 millones de dólares que, de momento, no están sujetos a impuestos.

A su juicio, China ha sido la mayor causa de pérdidas comerciales de Estados Unidos. "Durante muchos años Estados Unidos ha estado perdiendo entre 600.000 y 800.000 millones de dólares al año en el comercio. Con China perdemos 500.000 millones de dólares. Lo siento, pero no vamos a seguir perdiéndolos," indicó el inquilino de la Casa Blanca.

CONSECUENCIAS
Sin embargo, China podría cancelar las conversaciones comerciales con EE.UU. tras la amenaza de Trump sobre nuevos aranceles. China está considerando romper la baraja y retirarse de las conversaciones comerciales programadas para esta semana con funcionarios de Estados Unidos luego de que el Presidente Trump amenazara a Pekín con subir los aranceles.

Por otro lado, Wall Street ha abierto a la baja tras las amenazas de Trump de aumentar los aranceles a China. La Bolsa de Valores de Nueva York ha reflejado en su apertura este lunes una caída de la confianza de los inversores, después de que el Presidente Trump, amenazara con aumentar las barreras arancelarias contra China.

La economía latinoamericana también está afectada por guerra comercial EE.UU.-China. Las monedas de América Latina están bajo presión después de que el presidente Trump, haya prometido aumentar los aranceles a bienes chinos. La guerra comercial entre las dos potencias ha desacelerado el crecimiento mundial, y con esta nueva escalada de Trump, los mercados de mayor riesgo, como los emergentes de Latinoamérica, se verán afectados lamentablemente.

CONFRONTACIÓN MILITAR
Mientras tanto, dos destructores de EE.UU. se han acercado a las islas en disputa en el mar de la China Meridional. Los destructores ‘Preble’ y ‘Chung Hoon’ de la Armada de Estados Unidos se han acercado este lunes a las islas Spratly, situadas en el mar de la China Meridional y reclamadas por China, Filipinas y Vietnam.

Las naves hicieron uso del derecho internacional de la libertad de navegación, afirmaron desde la Armada estadounidense. El comandante de la Séptima Flota de EE.UU., Clay Doss, afirmó que se trata de un "paso inocente" cuyo objetivo ha sido "desafiar las excesivas reclamaciones marítimas y preservar el acceso a las vías navegables regidas por el derecho internacional".

Por su parte Pekín ha lanzado una amenaza a los destructores de EE.UU. en el mar de la China Meridional. La Armada de China ha instado a los destructores estadounidenses a abandonar el área aledaña a las islas Spratly.

IRÁN
En el Golfo Pérsico, EE.UU. ha desplegado el portaviones “USS Abraham Lincoln” y su grupo de combate para "enviar un mensaje claro a Irán". El asesor de Seguridad Nacional de EE.UU., John Bolton, ha anunciado en un comunicado que el país está desplegando el grupo de combate del portaviones y un grupo operativo de bombarderos a la región supervisada por el Mando Central "para enviar un mensaje claro y e inequívoco" a Irán de que “cualquier ataque contra los intereses estadounidenses o de sus aliados se enfrentará con una fuerza implacable.”

Por su parte Teherán duda de que Washington quiera poner a aprueba las capacidades de las Fuerzas Armadas iraníes, tras el envío de un portaaviones a las costas de Irán, declaró el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional Supremo iraní, Kayvan Khosravi.

TURQUÍA
Turquía nunca se someterá a las sanciones de Estados Unidos por su acuerdo para comprar los sistemas de defensa rusos S-400, dijo el domingo el vicepresidente turco, Fuat Oktay, en referencia a un acuerdo que ha tensado los lazos entre los aliados de la OTAN.

Washington dijo que los S-400 podrían comprometer las capacidades de sus aviones de combate F-35, para los cuales tiene un acuerdo por separado con Turquía, y advirtió sobre posibles sanciones de Estados Unidos si Ankara sigue adelante con el acuerdo ruso. Ankara ha dicho que los S-400 y los F-35 no se afectarán entre sí, y que no abandonarán los primeros.


 (*) Periodista

miércoles, abril 17, 2019

David Jiménez: “El gran fracaso de la prensa fue convertirse en parte del sistema que debía vigilar”


MADRID.- En su primer encuentro con un David Jiménez recién nombrado director de El Mundo, el entonces ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, le hizo una pregunta y le lanzó un aviso. Aquella fue “¿podemos contar con vosotros?”, mientras este alertaba de que España se enfrentaba a enemigos peligrosos. El político cerró el diálogo con una sentencia: “No son tiempos para la neutralidad”. 

Era 2015 y faltaban pocos meses para las elecciones generales del 20 de diciembre. El Partido Popular quería amarrar la victoria y revalidar a su candidato, Mariano Rajoy, como inquilino de La Moncloa, pero los continuos escándalos por casos de corrupción y los sondeos favorables a Podemos eran obstáculos serios. Había que combatir la indecisión del electorado mandando un mensaje claro. “La Razón y ABC no nos preocupan. 
Ya sabemos que están con nosotros y dirán que todo lo hacemos estupendamente. Pero vosotros podéis decidir las elecciones, ahí están los indecisos, en El Mundo”, aseguró el ministro al director del diario. La alusión a la no neutralidad de estos tiempos es algo que Jiménez volvió a escuchar en boca de otros ministros en varias ocasiones.
El párrafo anterior es uno de los pasajes más reveladores que se pueden leer en El director, el libro en el que Jiménez airea cuestiones escabrosas relativas al triángulo de amor bizarro entre prensa, poder y capital que marcaron su año al frente de El Mundo
La publicación no podría haber encontrado mejor momento, ya que la declaración de Pablo Iglesias en la Audiencia Nacional el 29 de marzo como perjudicado en el caso Tándem, la causa contra el comisario José Manuel Villarejo, por el robo del teléfono móvil de una persona de su equipo ha insuflado nuevos bríos al conocimiento de la existencia de una trama que, desde el ministerio encabezado por Fernández Díaz, proveía de información falsa sobre los partidos de la oposición, particularmente Podemos, que era filtrada por policías a medios que no hacían ascos a su publicación y le concedían trato preferencial en sus portadas. Jiménez reconoce que escuchó por primera vez el nombre de Villarejo al poco de asumir la dirección del periódico y que dos de los reporteros le contaron que, desde hacía al menos dos décadas, era “una de las principales fuentes de El Mundo y facilitador de la mayor parte de nuestras exclusivas”. 
El director, publicado por Libros del K.O., tiene pinta de convertirse en el fenómeno editorial de la temporada. El adelanto lanzado por El Confidencial y el enganchón entre la periodista Ana Pastor y Pablo Iglesias en el programa El Objetivo a cuenta de unas presuntas amenazas del partido morado a la prensa que supuestamente aparecen en sus páginas —ni rastro de ellas, una vez leído— han generado ese salivar ante la aparición de un título prometedor que hará ruido y que podría acarrear a la editorial una odisea como la que sufrió el año pasado con el secuestro judicial de Fariña, el libro de Nacho Carretero sobre el narcotráfico en Galicia. 
Porque lo que cuenta es tremendo y afecta a terminales muy sensibles. Nada novedoso, a qué negarlo, para quien haya trabajado algún tiempo en la redacción de cualquiera de las principales cabeceras de prensa pero sí muy impactante para el resto, que en sus páginas puede confirmar intuiciones nunca hasta ahora presentadas en público como certezas por alguien que ha ostentado la mayor responsabilidad en una de las grandes fábricas de realidad —de sus marcos, de lo que se puede o no hablar y desde donde— en este país.
Lo que relata Jiménez resulta obsceno, por impúdico y por ser lo que permanece alejado del proscenio, oculto a la vista del espectador: la injerencia descarada y sin filtro de grandes empresarios y políticos en el trabajo cotidiano de un director de periódico. 
Las líneas editoriales y la información publicada como resultado de un intercambio de favores en las alturas y también de un juego de la silla en el que —ay— siempre gana el más poderoso. Quien paga manda, y quien manda quiere mandar más. 
 Por descontado, la denuncia de lo que Jiménez coloca ahora en el escaparate lleva muchos años constituyendo la razón de ser para proyectos comunicativos como El Salto, diametralmente opuestos a esos modos de hacer y por ello condenados a la invisibilidad, la irrelevancia y la subsistencia sin más red que las personas suscritas. Pero esa es otra historia. O la misma, en verdad, aunque contada desde un lugar bien diferente.
A finales de abril de 2015, tras más de quince años como corresponsal en Asia y otro posterior becado por la Universidad de Harvard, Jiménez aterrizó en la dirección de un periódico herido por varios expedientes de regulación de empleo, con las ventas cayendo en picado y sin la influencia política de la que había presumido bajo la mano de su fundador, Pedro J. Ramírez, fulminado en enero de 2014 por Antonio Fernández-Galiano, presidente de Unidad Editorial, grupo empresarial propietario de El Mundo cuya matriz es el conglomerado italiano RCS MediaGroup. Un cese que Ramírez achacó a las presiones del Gobierno de Rajoy por la publicación en el diario de las informaciones relativas a los papeles de Bárcenas.
En el hotel Marriott East Side de Nueva York, Fernández-Galiano propuso a Jiménez ser el nuevo director, sustituyendo a Casimiro García Abadillo, quien había sucedido a Ramírez apenas un año antes. Una oferta acompañada de la promesa del apoyo, los medios y el tiempo que la empresa le brindaría para remozar El Mundo
Aceptó, se convirtió en el “más improbable de los directores de periódicos” y pronto barruntó que lo que le aguardaba desde La Segunda, como llama en el libro a la planta directiva de Unidad Editorial, eran recortes presupuestarios, chantajes y abrazos más falsos que los informes elaborados por la policía política.
Jiménez reconoce que no era la persona más idónea para el cargo —“nunca había gestionado un equipo y no tenía el número de teléfono de ningún político o empresario del país”— y no disimula su desdén por los despachos, incluido el de dirección de El Mundo, que describe como “uno de los mayores centros de influencia del país, cortejado por reyes y jueces, ministros y celebridades, escritores y cantantes, caciques y conseguidores”. 
Pero en pocos meses se vio compartiendo mesa y mantel en comidas privadas, de tú a tú, con Mariano Rajoy, Florentino Pérez y Felipe VI. Una de las primeras personas en felicitarle por el nombramiento, apenas instalado en el despacho, fue Esther Koplowitz, presidenta de Fomento de Construcciones y Contratas (FCC). La felicitación iba acompañada de una solicitud de reunión. 
Lo más valioso de El director es que explicita la existencia de una serie de pactos tácitos, no escritos, entre los grupos de comunicación y las grandes empresas por los que ambas partes ganan y el lector pierde. Una suerte de fondo de reptiles de carácter privado. 
A cambio de una vía de financiación extra que pudiera ser el flotador al que agarrarse para cuadrar el balance de cuentas anual, las grandes corporaciones se garantizan el silencio de los medios sobre sus malas prácticas, sus desmanes o aquellas cuestiones que pueden empañar la imagen de sus cargos directivos.
Es un sistema que Jiménez denomina Los Acuerdos por el que Telefónica, el Banco Santander o El Corte Inglés, por ejemplo, devengan cuantiosos intereses en forma de coberturas amables como contrapartida por inyectar liquidez a las empresas informativas. 
Va más allá de los contratos publicitarios puesto que asegura que, en ocasiones, estas cadenas de favores se establecen con empresas que no compran anuncios en los medios. Jiménez ofrece como muestra una reunión con Francisco González, entonces presidente del BBVA, en la que el alto emisario de Unidad Editorial al que acompañaba lloró sobre el hombro del banquero por la dificultad que estaba afrontando el grupo para cerrar el presupuesto. 
González dijo que lo arreglaría, sin más. Jiménez asegura que el banco, al igual que otras compañías que cotizan en el Ibex 35, dispone de una partida dedicada a “comprar favores periodísticos, ayudar a crear diarios de periodistas afines y premiar a los líderes mediáticos que ayudan a mejorar la imagen de su presidente”.
El episodio de mayor presión que enfrentó Jiménez sucedió por la publicación de una información relativa a la participación de César Alierta, en ese tiempo aún presidente de Telefónica, en un hotel en Berlín que la justicia sospechaba había sido utilizado por Rodrigo Rato para el blanqueo y evasión de capitales. 
Desde La Segunda se hizo todo lo posible para que la noticia no se publicara —desde recurrir al chantaje al director (“hay decisiones que cuestan puestos de trabajo”, le dijeron mirando a la redacción) a llamar a la imprenta a sus espaldas para ordenar que pararan máquinas—, sin conseguirlo.
Jiménez también entona un sonoro mea culpa por lo que El Mundo hizo con Victoria Rosell, jueza que se presentaba en la lista de Podemos a las elecciones generales de diciembre de 2015 que sonaba como titular de la cartera de Justicia si el partido accedía al poder. 
Antes de los comicios, el periódico dedicó varias portadas a las supuestas irregularidades cometidas por Rosell denunciadas por el ministro de Industria José Manuel Soria, quien unos meses después dimitiría tras no dar explicaciones convincentes sobre su participación en empresas familiares que aparecían en los papeles de Panamá
Las publicaciones de El Mundo se basaban en las actuaciones del juez Salvador Alba e ignoraban las llamadas de la jueza en las que explicaba que era víctima de un complot para arruinar su carrera política. Al final del proceso, la querella contra Rosell quedó archivada y Alba fue procesado por cinco delitos, entre ellos el de prevaricación judicial.
La trayectoria de Jiménez como director de El Mundo concluyó con una demanda contra la empresa por despido improcedente, acogiéndose además a la cláusula de conciencia para los profesionales de la información garantizada constitucionalmente y desarrollada en la Ley Orgánica 2/1997, de 19 de junio. 
Antes de la celebración del juicio, Unidad Editorial y el periodista pactaron un acuerdo de indemnización que incluía una cláusula de confidencialidad que obliga a Jiménez a guardar silencio pero que también recoge su “libertad de expresión constitucionalmente reconocida”. Parece claro que el libro es fruto de esas cinco palabras.
En la redacción de El Mundo no ha sentado bien la publicación de El director. Tanto entre Los Nobles —así se refiere al grupo de periodistas veteranos con mando en plaza— como en redactores rasos hay resquemor. Se entiende que, en el ajuste de cuentas que realiza, Jiménez no ha escatimado munición contra quienes cumplían sus órdenes y también que moldea un relato que le presenta como un mártir enfrentado a una causa perdida de antemano, aunque no se ajuste a lo sucedido. 
“Hay un claro intento de venganza contra Fernández-Galiano y el director actual, pero por el camino se venga de muchos redactores”, considera un cargo intermedio de la redacción, quien también opina que Jiménez vende como algo extraordinario lo que es común a cualquier director de periódico o publicación: las presiones aparejadas a un cargo con esa responsabilidad y sueldo.
Coinciden las fuentes consultadas por El Salto en calificar como extravagante y caótico el año que Jiménez dirigió El Mundo y destacan su desconocimiento de rutinas básicas de una redacción como el horario de las reuniones. ¿Por qué se le eligió como director, entonces? En la Avenida de San Luis existe el convencimiento de que se le nombró porque, por un lado, la empresa creía que podría modernizar el periódico y, por otro, porque Fernández-Galiano le consideraba fácilmente manipulable: una persona sin contactos en los círculos de poder, que le iba a dejar hacer y deshacer a nivel político.
En opinión de un redactor bregado en varias secciones del periódico, el diagnóstico que Jiménez hace en el libro es completamente acertado —los medios grandes son meriendas de poder en las que la información importa poco si no mueve palancas de poder, olvidándose del lector— pero considera que no es la persona adecuada ni siquiera para hacer ese diagnóstico: “Sabía qué era lo que había que arreglar pero no sabía por qué las cosas eran así, porque no lo había conocido. Es como si pones a un frutero a dirigir el periódico. Sabe qué es lo que va a querer leer pero no sabe por qué las cosas son así. De pronto, abre la puerta de la máquina y ve que la máquina funciona así y flipa. Y eso lo transmite el libro”.
Otra voz de la redacción lo resume de manera muy descriptiva: “Fue como poner al frente de Marca a alguien a quien no le gusta el deporte. No era para él”.
Sí se reconoce, sin embargo, la voluntad de Jiménez de impulsar la edición digital del diario y también una visión diferente a la de sus predecesores en el cargo en cuanto al enfoque de los contenidos, como explica otra fuente a El Salto: “La época de Casimiro fue razonable, continuó con lo que hacía Pedro Jota pero menos atado al rollo del poder. 
David aportó la mirada de alguien a quien no le interesa la política, le daba a los temas con interés humano un vuelo que no se les había dado anteriormente. Y eso es importante porque es lo que te moviliza lectores”.
En una semana frenética por la llegada de El director a librerías y por los sarpullidos que está provocando, Jiménez encuentra hueco para atender a El Salto.

¿Crees que hay alguna posibilidad de revertir ese ecosistema formado por grandes directivos de empresas de comunicación y políticos en el que los medios son palancas del poder que describes en el libro?
La relación entre los medios y el poder está contaminada y no será fácil revertirla. Cuando dejas que algo se pudra durante tanto tiempo, en parte gracias a la ley del silencio que los periodistas hemos impuesto sobre nosotros mismos, no basta con la denuncia. Creo que hay buenos periodistas en este país y eso no se nos debe olvidar. Pero los problemas sistémicos del oficio los tendrá que arreglar la siguiente generación de periodistas. Por eso el libro está dedicado a “los futuros periodistas”: mi esperanza es que renueven la profesión y lideren su regeneración. Pero lo van a tener muy difícil porque han sido condenados a la precariedad, con sueldos míseros y condiciones de trabajo inaceptables. Es muy difícil cambiar las cosas desde esa posición de debilidad.

¿Hasta qué punto dirías que es una consecuencia inevitable derivada de que la propiedad de los medios sea de empresas privadas?
Estoy a favor de que existan medios de propiedad privada. La cuestión es en qué manos y con qué independencia. No tiene la misma responsabilidad alguien que produce información que un empresario dedicado a fabricar lavadoras. Si tu lavadora está averiada, la ropa no sale limpia, pero si es el periodismo el que está averiado, entonces hay un impacto negativo en la sociedad.
La salud democrática se resiente, porque uno de los vigilantes del sistema no hace su trabajo. El gran fracaso de la prensa fue convertirse en parte del sistema que debía vigilar. 

¿Pueden ser una solución las cooperativas de propiedad colectiva o la nacionalización de medios?
La nacionalización de medios privados es una medida propia de dictaduras. Deben existir medios públicos independientes del poder político y privados con los principios para cumplir su función. No conozco ningún país donde medios nacionalizados sean independientes. Quizá sí del poder económico, pero pasan a depender del político. 

El diagnóstico que haces es el hecho previamente por medios que han funcionado desde la independencia más absoluta (Liberación de Andrés Sorel, por ejemplo), no solo en su entendimiento teórico sino en su praxis como proyectos de comunicación. ¿Es posible crear y mantener un medio de comunicación que no obedezca a la lógica empresarial?
La independencia de un medio solo es posible si depende de sus lectores. Vuelvo a la lavadora. Es legítimo que uno quiera ganar dinero haciendo periodismo, pero al ser un servicio público, educativo e informativo, ese beneficio no puede estar por encima de la ética que convierte el periodismo en un servicio para la gente. Si quieres ganar dinero, sin tener que hacerte esas preguntas morales ni enfrentarse a la posibilidad de tener que ganar menos a costa de contar la verdad, entonces dedícate a otra cosa.

Quizá lo más importante del libro es que haces explícita la existencia de lo que denominas Los Acuerdos. ¿A qué obligan Los Acuerdos?
Son los pactos con los que el Ibex riega de dinero a los medios tradicionales, ofreciendo en publicidad y patrocinios más dinero del que les corresponde por audiencia. Pero esas empresas no son ONG, a cambio de esos favores esperan un trato amable y protección para sus directivos.

Y en sentido contrario, ¿a qué condenan a los medios que no quieren pasar por ahí?
Si no participas, tus posibilidades de subsistir son escasas. Sin apenas modelos de suscripción, la prensa depende de una publicidad institucional y privada que se utiliza para premiar a los amigos y ahogar a los incómodos. Digamos que el terreno de juego está viciado en favor de quienes aceptan ese trato no escrito por el que determinadas empresas, instituciones o Gobiernos, a nivel local, regional o estatal, utilizan sus recursos para condicionar los contenidos. El poder olió la debilidad de los medios tras la crisis y lo aprovechó. 

¿Un año de director es tiempo suficiente para conocer en profundidad ese entramado y contarlo en un libro?
Trabajé 20 años para El Mundo, aunque solo uno como director. A veces se olvida. Pero sí: un año en esa posición es suficiente para entender cómo funciona el sistema, cuáles son sus vicios y cómo de difícil es romper las ataduras con el poder económico y político. Y te sobran seis meses. 

Hay quien puede pensar que algunas de las cosas que cuentas en el libro las conoce cualquiera que haya trabajado tres meses en un periódico grande. ¿Crees que lo que cuentas es extraordinario o lo que lo hace extraordinario es que lo cuente una persona que dirigió El Mundo?
Un amigo periodista me decía el otro día que la crítica más insostenible es la de quienes dicen: “Mira este qué pardillo, sorprendido de que haya presiones”. Prueba hasta qué punto hemos normalizado lo que no es normal. Todos los gobiernos presionan y tratan de influir. Las empresas quieren buenas coberturas.
Pero aquí hablamos de periodistas despedidos por órdenes que llegan desde despachos, el dinero de todos utilizado para castigar a los independientes, medios digitales que chantajean a empresas para que paguen dinero a cambio de no hablar mal de ellas, informadores al servicio de las Cloacas del Estado... Nada de eso es normal y no ocurre en la mayoría de las democracias. 

¿Por qué crees que te eligieron como director si, como reconoces, tu perfil profesional no era el más adecuado para ese cargo?
Yo sí creo que tenía el perfil adecuado, si el cargo de director de periódico fuera por méritos periodísticos. Había sido corresponsal muchos años, reportero de guerra y jefe de nuestra delegación en Asia. Había trabajado un año en transformación digital en Harvard. Había publicado varios libros, alguno con éxito internacional. En otro ambiente periodístico, donde se midieran los méritos profesionales, no parecía un mal CV.
El problema es que de los directores de la prensa tradicional se espera que sean algo más: “ministroperiodistas”, lo llamo en El director. Es casi un cargo político e institucional. ¿Por qué yo? Supongo que pensaron que sería manejable, porque venía sin contactos en España —no tenía el teléfono de un solo político o empresario del país— y porque pensaron que los privilegios del cargo serían lo suficientemente atractivos como para que aceptara compromisos morales. Se equivocaron. 

Hay una cuestión importante relativa a la clase social que es cuando desvelas una conversación en la que le dices a El Cardenal [así llama a un alto directivo de Unidad Editorial] que quien lee El Mundo no es la élite que dirige la empresa y que, por tanto, no se debe hacer un periódico para satisfacer a esa élite. ¿Cómo se puede enfrentar esa disonancia y hacer un medio de comunicación que sirva a los intereses del público, de la mayoría social que no pertenece a los privilegiados que poseen los medios de producción, y al tiempo satisfacer las exigencias de esos accionistas e inversores?
Uno de los problemas de la prensa tradicional en España es que se ha escrito para otros periodistas, políticos y empresarios de un círculo que no es representativo de la sociedad. En el pasaje que mencionas trato de hacer entender eso a un directivo que critica el contenido, como si el diario le tuviera que gustar solo a él. Cuando uno lee The New York Times, no siente que esté defendiendo los privilegios de una minoría o la élite, a pesar de ser una empresa que aspira a ser rentable y ganar dinero. No creo que sean incompatibles.
A mí me gustan mucho los medios non profit estadounidenses, como ProPublica, que no tienen como objetivo ganar dinero, se financian con donaciones e invierten todo su dinero en periodismo. Creo que habría que replicarlos en España. Pero esos proyectos pueden convivir con medios públicos independientes y privados que tengan como principio el rigor y la búsqueda de la verdad. 

Tras leer el libro, queda flotando un reproche obvio que se te puede hacer: ¿por qué no cambiaste algunas de las cosas que ahora haces públicas?
Cuando llegué me prometieron tiempo, medios y apoyo de la empresa. Recibí un despido improcedente en un año, recortes durante los meses que estuve en el cargo y presiones que atentaban contra la independencia del diario. Por supuesto, cometí errores y en el libro quedan reflejados.
Me habría gustado poner en marcha el proyecto que presenté a la empresa, pero no lo permitieron. Nunca sabremos qué habría pasado si hubieran dado una oportunidad a lo que quería hacer. Sigo pensando que en El Mundo hay grandes periodistas y pésimos directivos. El día que los segundos desaparezcan de la escena, ese talento servirá para cambiar muchas cosas. Pienso que a mí no me dejaron, pero igualmente legítimo es creer que no pude o no supe hacerlo. 

En el libro asumes tu error en las publicaciones de El Mundo referentes a Victoria Rosell, que quemaron la posibilidad de su entrada en política. ¿No debería haber también la asunción de responsabilidad por parte del medio?
Durante mi etapa, El Mundo publicó una serie de decisiones judiciales del juez Salvador Alba que acusaban a Rosell de graves irregularidades. Ese juez está hoy procesado y todo indica que participó en una conspiración contra la magistrada. Yo opté por creer al juez y considero que no hice las preguntas suficientes, ni atendí como debía a los argumentos de Rosell cuando me advirtió de que se trataba de una conspiración. Es una autocrítica personal, yo era el director y responsable del contenido del diario. Mía es la responsabilidad de lo que se publicó, no de quienes hoy están al frente del periódico.
No fue el único error y cometí otros que afectaron a personas de otros partidos. La corrupción del PP ocupó más de 60 portadas y ellos pensaban que era una campaña contra el Gobierno. El periódico publicaba en mi etapa medio millar de noticias diarias entre web y papel. Hicimos un buen trabajo en muchas ocasiones y seguro que pudimos hacerlo mejor en otras. 

¿Por qué los medios grandes quedan impunes cuando se demuestran errores de ese calibre? Si El Salto, por ejemplo, publicase algo de esa naturaleza, la demanda que nos caería obligaría a cerrar, seguramente. No te digo ya cosas como toda la línea que llevó El Mundo en relación al 11M.
No es verdad que los medios grandes queden impunes. Los diarios nacionales reciben constantes demandas. La mayoría son archivadas porque no se sostienen. Y las que sí terminan en condenas. No hay ningún gran diario que no haya recibido sentencias desfavorables por informaciones erróneas.
Para mí, lo realmente importante es diferenciar entre el error y la manipulación. No es lo mismo equivocarte en la búsqueda de la verdad que buscar deliberadamente la mentira. Lo segundo, desgraciadamente, se impone en un sector de la prensa. 

En los últimos 30 años, en democracia, hay dos casos paradigmáticos de persecución de medios por parte del poder en España, los de Egin y Egunkaria, con cierres judiciales bajo acusaciones gravísimas que, años después, quedaron en nada tras el proceso judicial. Sobre el cierre de Egin, el entonces presidente del Gobierno, José María Aznar, llegó a alardear de su “atrevimiento”, atribuyéndose una decisión que aparentemente había sido judicial. ¿Cómo se puede reparar el daño a la libertad de información que causan esos atrevimientos?
No conozco los detalles de esos dos casos, porque se produjeron cuando estaba de corresponsal en el Extremo Oriente. Yo jamás defendería el cierre de un medio de comunicación por parte de un Gobierno, incluso estando en total desacuerdo con sus líneas editoriales. En todo caso, si una información atenta contra leyes o derechos, debe ser la justicia la que decida sobre sus autores y su medio, de acuerdo con la ley. 

¿Temes la reacción de la empresa?
Hay dos reacciones previsibles. Una, que me demanden si consideran que tienen algún motivo. Es su derecho. Creo que la editorial les mandaría una nota de agradecimiento y el libro encontraría más lectores todavía. Por mi parte, pondría toda mi determinación en defender mi libertad de expresión, con la seguridad de que ganaría.
La otra opción es una campaña de destrucción de mi reputación. No escribes un libro como este y recibes ramos de flores. Ha enfadado a gente poderosa y poco acostumbrada a encajar. Pero creo que todo será fútil: el libro ya no está en sus manos o en las mías. Cada lector decidirá por sí mismo si lo que se dice en El director es cierto o no. Puedes engañar a un lector en una página, quizá en un capítulo, pero no en 300 páginas. Que decidan ellos sobre la autenticidad de mi relato. 



Entrevista completa a David Jiménez en www.eldiario.es

Comprar un periodista no es posible, pero del alquiler podemos hablar


MADRID.- Los periodistas ni siquiera podíamos acogernos a la excusa de la necesidad: todo había empezado cuando la prensa vivía en la abundancia y los regalos de empresa colapsaban cada Navidad los servicios de mensajería de las redacciones. 

 Jamones, cajas de vino, puros Montecristo, tarjetas regalo de El Corte Inglés y cestas con caviar incluido se acumulaban junto a las mesas de los redactores jefe y en los despachos del 'staff'. Entre las anécdotas legendarias del oficio, uno de los grandes veteranos contaba el día que una conocida marca de electrodomésticos obsequió con un televisor a cada uno de los asistentes a una rueda de prensa. Al final del reparto sobraba uno, así que un compañero preguntó si podía llevárselo también.

Y se marchó con dos televisores.

Las comidas gratis en los mejores restaurantes, los coches prestados indefinidamente y los créditos a intereses inimaginables para el resto de los mortales estaban a la orden del día. Un exconsejero del Banco Popular me contó que la política de la empresa era «tener contentos a los periodistas de Economía» con hipotecas por debajo del mercado, para asegurarse una cobertura amable. El banco terminó yéndose a pique tras haber mantenido durante décadas la imagen de ser el mejor gestionado del país.

Era un sistema en el que los jefes se llevaban la mejor parte del botín, pero donde siempre había algo para la infantería.

—¡Viaje por la jeta a Tanzania! —gritaba alguien en mitad de la redacción—. ¿Quién lo quiere?

—¡Comida en el Ritz!

—¡Rueda de prensa de una marca de relojes: igual cae uno!

Llegó un momento en que el diario tuvo que recordar a los redactores que aquellos viajes contaban como vacaciones y no como coberturas, por mucho que al volver se escribiera una crónica al dictado de la oficina de turismo.

Aunque la crisis había terminado con la barra libre, la fiesta continuaba para la aristocracia del oficio. Los periodistas estábamos tan convencidos de nuestra excepcionalidad, de formar parte de una casta privilegiada que merecía un trato preferencial, que una de las reporteras más célebres del país, que en su día había trabajado en 'El Mundo', llamó en una ocasión a la Comunidad de Madrid para pedir que enviaran a los bomberos a su casa porque se había dejado las llaves dentro. Cuando le sugirieron que avisara al cerrajero, se sorprendió como solo podía hacerlo alguien que perteneciera a un gremio que había perdido todo contacto con la realidad:

—Eso me costaría una pasta.

Todo aquel mundo de ventajas había empezado antes de mi marcha como corresponsal a Asia, pero durante mi ausencia se había desmadrado. Los sobresueldos para informadores estaban ahora a la orden del día, pagados por agencias de comunicación, clubes de fútbol, partidos políticos y grandes empresas como Telefónica, que durante la presidencia de César Alierta llegó a tener subvencionados a 80 de los más conocidos informadores del país. (…) Comprarse un periodista no era posible en España, pero como dice el dicho afgano sobre la corrupción: del alquiler se podía hablar. (…)

En mitad de la precariedad, y con miles de despidos en las redacciones, una tertulia podía bastar para ganarse a un periodista. Moncloa forzaba el despido de periodistas incómodos, utilizaba la publicidad institucional para castigar a los desobedientes y controlaba las tertulias políticas en radios y televisión, que se habían convertido en el principal centro de debate del país y tenían grandes audiencias.

El control del Gobierno de Mariano Rajoy había llegado a tal punto que sus dos principales facciones, lideradas por la vicepresidenta Santamaría y la secretaria del partido, María Dolores Cospedal, batallaban por colocar en las tertulias al mayor número de afines para atacarse mutuamente, prueba de que en política el fuego más letal es siempre amigo. 

Era una guerra donde se humillaba al tertuliano enviándole mensajes con las consignas a repetir, se exigían lealtades ciegas y se destruían o promocionaban carreras a capricho, incluidas las de algunos de Los Inspirados, la nueva generación de columnistas que se abría paso imitando a sus mayores.

Una de las encargadas de mantener el reparto mediático entre las familias del poder era la secretaria de Estado de comunicación Martínez Castro, conocida como el bulldog de Moncloa por las broncas que echaba a directores de medios y periodistas. Sus mensajes eran legendarios en el oficio y no tardé en recibir el primero de ellos quejándose por una viñeta en la que nuestros humoristas gráficos, Gallego & Rey, bromeaban sobre la vinculación del presidente Rajoy con la corrupción del partido.

—Que sentido de actualidad —decía la secretaria de Estado de Comunicación en un texto al que le faltaban tildes—, que alusión a algo noticioso, que golpe de humor tiene esta viñeta? Yo solo veo ganas de denigrar al presidente, sin la menor justificación ni en su conducta ni en la actualidad.

Cuando comenté el mensaje con el 'staff' me dijeron que les parecía suave. Lo normal era que Castro incluyera insultos, pero no debía tener aún suficiente confianza conmigo y me trataba con "cariño". Hacía 18 años que no ejercía el periodismo en mi país, pero habían bastado unos días para entender que algo fundamental había cambiado en mi ausencia. El poder había dejado de temer a la prensa y ahora era la prensa la que temía al poder. (…)

Algunos capos del periodismo capeaban la crisis aparcando las sutilezas para abrazar directamente lo que en las redacciones se conocía como el periodismo de trabuco. El sistema sostenía a nuevos diarios digitales que operaban haciendo a empresas e instituciones públicas ofertas que no podían rechazar: o ingresaban una determinada cantidad de dinero en publicidad o serían golpeados con informaciones comprometedoras, a menudo inventadas.

La primera vez que supe de la existencia del periodismo de trabuco fue a través de dos directivos de un gran banco, que se me quejaron amargamente de tener que pagar mordidas publicitarias. Cuando sugerí que denunciaran la situación, o incluso que me aportaran las pruebas para que lo publicáramos en 'El Mundo', me miraron sorprendidos:

—Todo el mundo paga —dijo uno de ellos.

—¿Todo el mundo?

—Piensa que para una gran empresa no es dinero, unos pocos miles de euros. Pero las consecuencias de no hacerlo pueden ser graves si propagan un rumor que dañe la imagen de la empresa o de su presidente. (…).

Los Acuerdos, como se conocían los pactos negociados por la prensa tradicional con las grandes empresas al margen de las cifras de audiencia o el impacto publicitario, nos habían salvado de la ruina durante la Gran Recesión. Era un sistema de favores por el que, a cambio de recibir más dinero del que les correspondía, los diarios ofrecían coberturas amables, lavados de imagen de presidentes de grandes empresas y olvidos a la hora de recoger noticias negativas.

El grado de sumisión dependía, en el caso de la prensa escrita, de la beligerancia de la empresa y de la capacidad de resistencia del director de turno. Ahora que me encontraba en el otro lado de la barrera, me preguntaba si mantendría mi decoro periodístico con la misma determinación que cuando era un simple reportero sin responsabilidad en la marcha del periódico. El diario vivía la situación financiera más delicada de su historia y no podía permitirse perder las campañas de sus principales anunciantes.

Al principio opté por mantener una distancia con los grandes capos del dinero que me ahorrara dilemas morales. No se trataba de eludir el contacto, sino de evitar que esas relaciones tuvieran una cercanía que comprometiera nuestra cobertura del Ibex. La línea no era nítida, pero parecía evidente que ir a las bodas de las hijas de sus directivos, tomar el sol en la cubierta de sus yates o dejar que te pagaran viajes de lujo suponía cruzarla.

Con el tiempo acepté encuentros con varios presidentes de grandes multinacionales, tras asumir que no podía escapar del papel institucional que se esperaba de mí. No tardé en darme cuenta de que no servía. Una de mis primeras citas con el poder económico fue un desayuno con el presidente de una multinacional energética, que hizo una encendida defensa de la independencia del periodismo, asegurando que 'El Mundo' era un periódico necesario que políticos y empresarios querían acallar. Pero no él, según me dijo.

—Vaya —pensé—. He aquí un tipo con el que quizá podría llevarme bien.

La reunión tocaba a su fin y mi anfitrión concretó sus halagos en mí, asegurando que mi proyecto era importante y que quería ayudarme.

—¿Hay algo que pueda hacer por ti?

Me quedé en silencio, sin saber si debía pedir que redujera la factura de la luz de San Luis, un millón de euros adicionales en publicidad o información confidencial sobre los expolíticos —incluidos los expresidentes Felipe González y José María Aznar— que habían cobrado de los consejos de administración de empresas energéticas sobre las que habían legislado.

—Hmmm… Nada, gracias —dije tras un largo silencio.

Mi anfitrión insistió:

—Sé que lo estáis pasando mal y creo que debemos apoyar a un director joven y moderno como tú, sobre todo ahora que arranca tu proyecto. ¿Seguro que no hay nada que pueda hacer por ti? ¿Algo fuera de Los Acuerdos?

Volví a declinar la oferta y durante el viaje de regreso me pregunté si no había hecho el gilipollas. Podía haber sacado algo y, si más adelante me pedía un favor, recordar su encendida defensa del periodismo independiente.

Empecé a padecer el incordio de las llamadas de la élite económica del país, porque una vez te conocían podías estar seguro de que llamarían. Sus peticiones me parecieron bastante inocentes al principio. Borja Prado, el presidente de Endesa, de quien me habían advertido que era clave en mi supervivencia porque era «el hombre de los italianos en España», llamaba para pedir ser incluido en 'Vox Populi', la sección de las páginas de Opinión en la que sacábamos una foto tamaño carnet de personajes del día, con una flecha para arriba o abajo y un comentario elogioso o crítico sobre algo que hubieran hecho.

Me costaba entender que alguien que ganaba una fortuna y dirigía una multinacional con miles de empleados le diera importancia a aquel pedacito de periódico, pero ni era mi trabajo resolver los misterios insondables del ego humano ni me causaba mayores problemas satisfacerlo: dos centímetros del diario difícilmente me comprometían a nada. 

Pablo Isla, presidente del imperio Inditex y Zara, pidió en una ocasión si podíamos llevar más discretamente una noticia sobre su hijo Santi, que tenía una banda de rock y el humor de haber llamado a su anterior grupo Sin Blanca. «Por preservar la intimidad de la familia». 

Me pareció bien, porque la información había estado toda la mañana en la portada de la web y no era relevante. Otros presidentes se limitaban a enviar un mensaje los días que tenían Junta de Accionistas, pidiendo que por favor recogiéremos la noticia de sus resultados. Sabía que tarde o temprano tendría que lidiar con peticiones más comprometedoras y batallas más importantes.

La mayor de ellas no tardó en llegar.
El más poderoso entre los presidentes del Ibex era César Alierta. Había construido un formidable entramado de poder e influencia utilizando Telefónica, una de las grandes empresas del país, como su cortijo personal. Se podía caminar por los pasillos de las plantas nobles de su sede y ver en las puertas de los despachos los carteles con los nombres de sus colocados: exministros tanto del PP como del PSOE (Trinidad Jiménez o Eduardo Zaplana), familiares de dirigentes políticos (Iván Rosa Vallejo, marido de la vicepresidenta Sáenz de Santamaría), cercanos a la realeza como el ex jefe de la Casa Real Fernando Almansa e incluso la realeza directamente. El cuñado del Rey, Iñaki Urdangarin, fue enviado por Alierta a Washington con un generoso sueldo en cuanto empezó a tener problemas con la justicia.

Tener una larga lista de empleados vip no solo engrasaba los contactos del presidente de la corporación con el poder, sino que enviaba a futuros candidatos la señal de que también a ellos podía esperarles un despacho con sueldo de seis cifras — siete, incluso— si se portaban bien. Alierta había organizado, además, una asociación de grandes empresarios que, bajo el inofensivo nombre de Consejo Empresarial de la Competitividad, había sido concebida en 2011 como un poder fáctico en la sombra. 

Entre sus impulsores estaban, aparte del presidente de Telefónica, el entonces presidente del Banco Santander, Emilio Botín; el hombre fuerte de La Caixa, Isidro Fainé; el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, o el del BBVA, Francisco González.
El Ibex era un enemigo que no querías tener. Yo estaba a punto de sumarlo a una lista que empezaba a ser demasiado larga...


* Extracto del libro 'El director' (Libros del KO) realizado por El Confidencial