jueves, marzo 21, 2019

Un fármaco desarrollado en España podría ser eficaz contra la mayoría de cánceres


BARCELONA.- Un fármaco experimental que bloquea la proteína MYC, clave para la progresión del cáncer, ha tratado con éxito, y sin efectos secundarios, tumores de pulmón en animales de laboratorio. Tras este avance, que se presenta en la revista Science Translational Medicine, el nuevo fármaco se podrá empezar a ensayar en personas. Y podría comercializarse en 2023. 

Los primeros ensayos clínicos están previstos el año próximo en el hospital Vall d’Hebron, donde se ha desarrollado el fármaco, y están orientados a pacientes con cánceres de mama y de pulmón.
Pero las autoras de la investigación tienen la hipótesis de que el fármaco, llamado Omomyc, puede ser útil en el futuro contra prácticamente cualquier tipo de cáncer.
Esta hipótesis se basa en que se trata de un nuevo concepto de fármaco en el arsenal contra el cáncer. No es una mejora de productos ya existentes sino una nueva estrategia farmacológica.
Es la primera terapia molecular que ataca una proteína localizada en el núcleo de las células tumorales, y de la que depende la viabilidad de los tumores.
El avance es fruto de más de veinte años de trabajo de la bióloga Laura Soucek, actualmente investigadora Icrea en el Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO), que empezó a estudiar la proteína MYC a los 20 años cuando cursaba la carrera en Roma y no se ha rendido hasta que ha encontrado una manera de desactivarla.
“Todo el mundo decía que inhibir MYC era imposible, pero ningún argumento me pareció definitivo. Allí donde otros veían un problema imposible, yo veía dificultades técnicas que esperaba que se pudieran resolver”. 
Había dos grandes obstáculos que Soucek debía superar y que explicaban el escepticismo de sus colegas.
El primero es que el oncogen MYC se encuentra en el núcleo de las células. Otras terapias moleculares actúan sobre proteínas situadas en la membrana exterior de las células. Pero, para llegar hasta MYC, un fármaco debía cruzar primero esta membrana exterior y después la membrana del núcleo.
Para superar este doble obstáculo ha sido clave la colaboración de Marie-Eve Beaulieu, también investigadora del VHIO y primera autora del artículo científico, que ha desarrollado una molécula capaz de colarse hasta el interior del núcleo.
El segundo gran obstáculo eran los posibles efectos secundarios. MYC, cuya implicación en la proliferación y metabolismo de las células tumorales se conoce desde hace tiempo, se encuentra en todas las células del cuerpo humano y regula el funcionamiento del 25% de nuestros genes. De esta proteína depende la multiplicación de las células, que es esencial para el crecimiento del organismo y para la renovación de los tejidos.
Esto hacía temer que bloquear MYC pudiera causar daños extensos. Pero las investigaciones realizadas por Soucek en estos veinte años indican que, por lo menos en tejidos adultos, MYC facilita el ciclo de multiplicación de las células sin ser imprescindible.
“Cuando no está MYC, el ciclo celular va más lento, pero no se para”, explica Soucek.
Las únicas células cuya viabilidad depende de MYC parecen ser las cancerosas, que “desarrollan una adicción a esta proteína -señala la investigadora-. Cuando apagamos MYC en una célula cancerosa, muere”. Además, cuanto más alterada está la actividad de MYC, más agresivo suele ser un tumor.
A raíz de estas observaciones, Soucek se convenció aún más de que atacar la proteína MYC podía ser una buena estrategia para tratar el cáncer, “aunque mis colegas seguían siendo escépticos”.
En la nueva investigación, Soucek y Beaulieu han ensayado primero el fármaco experimental Omomyc en cultivos de células cancerosas. Contrariamente a lo que esperaban, Omomyc penetró en el interior de las células, llegó al interior del núcleo y bloqueó la actividad de MYC. Además, observaron que se reducía la actividad de genes que dependen de MYC y que se asocian a cánceres de mal pronóstico, lo cual era un resultado esperanzador.
Superaron así el primer gran obstáculo para desarrollar un fármaco eficaz contra MYC que pudiera ser útil para los pacientes.
“Hicimos los experimentos con las células in vitro para ver cómo teníamos que modificar la molécula para que llegara al interior del núcleo, pero nos encontramos con que no hacía falta modificar nada. Fue una agradable sorpresa”, recuerda la investigadora.
Seguidamente, administraron Omomyc por vía nasal a ratones con cánceres de pulmón. El fármaco llegó hasta las células tumorales y frenó la progresión del cáncer sin ningún efecto secundario perjudicial.
Después de cuatro semanas de tratamiento, aproximadamente la mitad de los animales estaban libres de células cancerosas, lo que sugiere que Omomyc no sólo impide que la enfermedad progrese sino que es capaz de revertirla.
En experimentos adicionales, también con ratones, las investigadoras compararon Omomyc con paclitaxel –un fármaco aprobado contra este tipo de tumor- administrados por vía endovenosa. Los resultados mostraron que Omomyc es más eficaz que paclitaxel y que la combinación de los dos es aún mejor, sin que se registraran efectos secundarios significativos.
“El próximo paso será ensayar el tratamiento en pacientes”, explica Soucek. Está previsto iniciar los ensayos de fase 1, que están orientados a estudiar la seguridad de un fármaco en una veintena de pacientes, a principios del 2020 en Vall d’Hebron. Si los resultados son positivos como esperan las investigadoras, se pasará a los ensayos de fase 2 para valorar la eficacia del Omomyc
Dado que la fase 2 requiere un número mayor de pacientes, está previsto que participen otros hospitales tanto de España como del resto de Europa “para avanzar más rápido”, señala Soucek.
“Esperamos poder iniciar la fase 2 antes del final del 2020. Para empezar, evaluaremos la eficacia del Omomyc en cáncer de mama y en cáncer de pulmón de célula no pequeña. Más adelante, esperamos ampliar los ensayos a más tipos de cáncer”.
Para poder desarrollar el fármaco y conseguir que los frutos de sus veinte años de trabajo mejoren el tratamiento de los pacientes, Soucek ha fundado junto a Marie-Eve Beaulieu la compañía Peptomyc. Ha conseguido hasta ahora más de cinco millones de euros de financiación, aportados mayoritariamente por el fondo Alta Life Sciences
Pero Soucek y Beaulieu son conscientes de que no tienen los recursos para financiar ensayos de fase 3 con cientos o miles de pacientes, que son un paso previo imprescindible para que un fármaco sea aprobado. “Llegará un momento en que tendremos que licenciar Omomyc a una multinacional”, reconoce Soucek.
“Hemos tenido conversaciones con varias compañías. Tenemos claro que no elegiremos por el dinero que nos puedan ofrecer sino por el compromiso de desarrollar el fármaco. Marie-Eve y yo hemos dedicado una parte importante de nuestra vida a conseguir un tratamiento contra MYC. Nuestra prioridad es que este tratamiento llegue al mayor número de pacientes posible”.


Diana clave contra el cáncer

El cáncer utiliza distintas herramientas para sobrevivir, desarrollarse y continuar su expansión por el organismo. Entre todas ellas, una de las más importantes es el oncogen MYC, cuya implicación en la proliferación y metabolismo de las células tumorales se conoce desde hace tiempo.
Conseguir bloquear la acción de este agente es, por tanto, el objetivo de muchos grupos de investigadores en todo el mundo. Sin embargo, hasta ahora, las distintas estrategias diseñadas con tal fin no habían tenido mucho éxito.
Omomyc es capaz de bloquear la actividad de MYC con eficacia y sin efectos secundarios graves.
Según detallan en la citada revista científica, los investigadores han probado su utilidad en líneas celulares, modelos de la enfermedad en ratón, y animales a los que se les han trasplantado muestras de pacientes de cáncer de pulmón.
La efectividad del fármaco, anotan los investigadores en la revista médica, es aún mayor en combinación con un tipo de quimioterapia, paclitaxel (que se utiliza habitualmente en cáncer de pulmón). La combinación consiguió un bloqueo más notable del crecimiento del tumor y duplicó la supervivencia de los ratones tratados.
Si la estrategia funciona, podría ampliarse a otros tumores distintos al de pulmón. De hecho, se sabe que MYC es un oncogen clave en el desarrollo de la mayoría de tumores y, en muchos de ellos, su actividad se asocia a la agresividad de la enfermedad.
«Los resultados son espectaculares y el hecho de que en algunos de los animales utilizados se haya inyectado un tumor humano nos da más probabilidades de éxito cuando arranquen los ensayos clínicos», precisa la científica Soucek. 
Destaca, asimismo, el logro que supone este paso definitivo hacia el ensayo en humanos. «Habíamos probado con terapia génica la efectividad de inhibir la proteína MYC en la mayoría de cánceres. Ahora hemos trasladado lo que hallamos en terapia génica en un fármaco que, además, se administra vía intravenosa, lo que implica que llega a todas las partes de nuestro cuerpo, algo decisivo cuando hablamos de un cáncer con altas probabilidades de metástasis», matiza Laura Soucek.
Este mismo equipo fue el que en 2008, en una investigación publicada en la revista «Nature», abrió la veda a esta proteína al demostrar en ratones que inhibirla no implicaba apenas efectos secundarios y «tenía efectos extraordinarios.
En el estudio publicado ayer en la revista «Science Translational Medicine» los investigadores del VHIO demuestra en ratones que Omomyc puede usarse con eficacia y sin apenas efectos secundarios en casos avanzados de un tipo de tumor muy maligno.  
«En modelos animales ha demostrado que es capaz de curar a la mitad de los afectados y benignizar la enfermedad en la mitad restante. Ahora falta demostrar que ese éxito se traslada a humanos y por eso debemos tener por ahora prudencia», concluye la investigadora Soucek. 
Si demuestra ser efectivo en los ensayos clínicos, el fármaco Omomyc ya podría comercializarse en 2023. 

¿Podemos fiarnos de China con el QFS? / Guillermo Herrera *

Desde que China inició el 9 de febrero el reseteo monetario o el reinicio de la economía mundial mediante la introducción del Sistema Financiero Cuántico QFS, que forma parte del acuerdo mundial de Gesara, han sido muchas las voces de desconfianza que se han levantado en contra del liderazgo de China en este proceso, un país con un régimen político totalitario, en este asunto tan trascendental para toda la humanidad.

Yo siempre respondo que esto no tiene nada que ver con el cuestionable régimen político de China, puesto que se trata de un tema puramente financiero. China se ha convertido en una superpotencia cuántica y puede aportar sus avances en computación cuántica, porque las supercomputadoras cuánticas chinas son las más poderosas del mundo, y son cien millones de veces más rápidas que un ordenador convencional, pero China no puede cambiar ni una sola coma del acuerdo mundial de Gesara firmado en secreto por casi todos los países del planeta.

COOPERACIÓN INTERNACIONAL
Además China es un país totalmente abierto al comercio internacional, pero respeta a todos los países y no trata de imponer a nadie su sistema político, al contrario que Estados Unidos que quiere imponernos a todos el estilo de vida americano.

China es el futuro, una potencia mundial emergente, que intenta alcanzar al resto del planeta tanto económica como socialmente, fortaleciendo la cooperación internacional, especialmente en el comercio. Si China representa el futuro, Arabia Saudita representa el pasado. El pasado que incluye a dos reyes saudíes que ayudaron a financiar el Gobierno en la Sombra.

Como hombres de negocios, los chinos suelen ser honrados, fiables y buenos pagadores, y como administradores ya eran excelentes desde los tiempos del ábaco tradicional. Como técnicos y trabajadores son los más competentes del mundo, capaces de hacer de todo y de fabricar de todo.

Yo nunca desearía para mi país su polémico sistema político, pero no todo son defectos, porque también tiene algunas virtudes. Por ejemplo, es el país del mundo que más invierte en energías renovables, y el que más leyes ecológicas tiene. A pesar de todo, los grandes centros urbanos chiunos están muy contaminados debido a la excesiva concentración de industrias.

La transformación económica de China no solo ha cambiado la vida interna del país, sino la economía mundial. Hace cuarenta años, China comenzó a construir un puente hacia el resto del mundo, abriendo su economía y estimulando el inicio de reformas que cambiaron las vidas y oportunidades de cientos de millones de personas de todo el planeta.

UN POCO DE HISTORIA
La civilización china, una de las más antiguas del mundo, floreció en la fértil cuenca del río Amarillo. Desde la antigüedad China fue líder mundial en el campo de la ciencia y la tecnología. Los antiguos descubrimientos e inventos chinos, como el papel, la brújula, la pólvora y la imprenta se difundieron por Asia y Europa. Incluso, los matemáticos chinos fueron los primeros en utilizar números negativos. Sin embargo, en el siglo XVII el mundo occidental sobrepasó el desarrollo tecnológico y científico de China.

Desde la introducción de las reformas económicas de 1978, China es la economía de más rápido crecimiento del mundo, alcanzando en 2014 la primacía mundial en términos de PIB, medido en paridad de poder adquisitivo. China es, además, el mayor exportador e importador de bienes y la primera potencia industrial. Las compañías tecnológicas como Huawei y Lenovo se han convertido en líderes mundiales de telecomunicaciones y ordenadores personales.

La República Popular China es un Estado de economía de mercado socialista. El Gobierno chino ha respondido a las críticas internacionales argumentando que la noción de los derechos humanos debe tomar en cuenta el actual nivel de desarrollo económico del país y el derecho del pueblo a la subsistencia y al desarrollo. También destaca el aumento en la calidad de vida de la población, la tasa de alfabetización y la esperanza de vida.

SUPERPOTENCIA CUÁNTICA
El 29 de septiembre de 2017, un satélite chino conocido como Micius, hizo posible una videoconferencia inatacable entre Viena y Pekín, dos ciudades separadas por la mitad de un mundo.

Lo que hizo que este acontecimiento fuera tan especial fue que las claves distribuidas por el satélite estaban codificadas en fotones, en un delicado estado cuántico. Cualquier intento de interceptarlos habría colapsado ese estado, destruyendo la información y señalando la presencia de un pirata informático. Esto significa que eran mucho más seguras que las claves enviadas como bits clásicos, un flujo de pulsos eléctricos u ópticos, que representan unos y ceros, que se pueden leer y copiar.

El cifrado del vídeo era convencional, no cuántico, pero debido a que las claves cuánticas eran necesarias para descifrarlo, su seguridad estaba garantizada. Esto lo convirtió en el primer enlace de vídeo intercontinental encriptado cuánticamente del mundo.

Las ambiciones de China incluyen un plan para crear una constelación de satélites que se extienda por todo el mundo y que constituya una Internet cuántica súper segura.

En el futuro, las máquinas cuánticas podrían usarse para descubrir nuevos materiales y medicamentos ejecutando simulaciones de reacciones químicas que son demasiado trabajo para las computadoras clásicas. Las redes seguras que utilizan la distribución de claves cuánticas (QKD) podrían transmitir datos confidenciales para transacciones financieras.

PATENTES CUÁNTICAS
Actualmente China está produciendo una gran cantidad de artículos de ciencia cuántica, y también se ha disparado el número de patentes chinas que se están registrando en áreas como comunicaciones cuánticas y criptografía cuántica, superando con creces a las registradas en los Estados Unidos y en otros lugares.

Además, las grandes empresas tecnológicas chinas como Alibabá y Baidu también están invirtiendo fuertemente en computación cuántica. Por ejemplo, Alibabá ha lanzado un servicio de computación en la nube que permite a las personas experimentar con procesadores cuánticos, lo que refleja esfuerzos similares de compañías estadounidenses como IBM y Rigetti. 

Muchas empresas chinas de tecnología están desarrollando la computación cuántica para avanzar hacia una Internet Cuántica para 2.030, muy diferente a la internet de hoy en una forma fundamental, ya que la internet de hoy utiliza ondas de radio para transmitir información. En cambio, una Internet Cuántica utiliza señales cuánticas que son mucho más rápidas y baratas de implementar.

SEGURIDAD CUÁNTICA
Esto es importante en la banca porque podría desplazar los desarrollos de la cadena de bloques ‘blockchain’, ledger e identidad digital en una década. Esto se debe a que la Internet cuántica destacaría en el envío de información de forma segura a través de lo que se conoce como cifrado cuántico. Esta tecnología permite que los bancos y las empresas puedan enviar datos ilegibles a través de una red cuántica. 

Esto se debe a que la criptografía cuántica utiliza una mecánica llamada distribución de clave cuántica (QKD), lo que significa que un mensaje cifrado y sus claves se envían por separado. La manipulación de dicho mensaje hace que se destruya automáticamente, y tanto el remitente como el destinatario son notificados de la situación.

La computación cuántica permite acuñar una moneda no reproducible e ininteligible, debido a las propiedades únicas de los estados cuánticos, donde no puede copiar lo que no sabe y si intenta leerlo, no obtendrá la respuesta correcta. Esto deja obsoletas a las monedas virtuales.

Esta es la razón por la cual JPMorgan, Chase y Barclays se convirtieron en miembros fundadores fundadores de la red Q de IBM. Esto les da acceso temprano a los desarrollos de computación cuántica de IBM y les permite a estos bancos probar y ver cómo dichas tecnologías podrían afectar a sus estrategias de negociación, optimización de la cartera, valoración de activos y análisis de riesgo, pero por mucho que intenten controlar la computación cuantica, jamás podrán hacer trampa con este sistema.


 (*) Periodista


Exención de responsabilidad.- Lo relatado se basa en una descripción general de la situación actual basada en fugas de inteligencia recibidas de varias fuentes que, pueden o no pueden ser exactas, pero que tienen visos de veracidad y mucho sentido común. Como siempre, se recomienda a los lectores que utilicen su discernimiento ya que algunas de las fuentes e información de los medios de noticias alternativos no pueden verificarse como exactos.