miércoles, noviembre 16, 2022

¿Quién está perdiendo la guerra en Ucrania? / Fernando del Pino Calvo-Sotelo *


De creer a los medios de comunicación occidentales las fuerzas rusas estarían siendo diezmadas mientras el ejército ucraniano avanza inexorable hacia la victoria. Sin embargo, una visión más sobria de la realidad muestra una situación diferente.

Rusia nunca es tan fuerte ni tan débil como parece, y en este sentido la guerra entre EEUU y Rusia que se libra sobre territorio ucraniano, en la que Ucrania pone los muertos y Europa el suicidio económico, puede resumirse como la guerra en que ambos bandos infravaloraron al enemigo.

El primero en infravalorar al enemigo fue Rusia. En efecto, su blitzkrieg inicial, cuyo objetivo nunca fue conquistar Ucrania sino quebrantar la voluntad de lucha ucraniana e intimidar a su gobierno para lograr una rápida capitulación, fracasó al encontrarse con una resistencia insospechada. La mayor sorpresa fue una Europa beligerante que facilitó la entrega masiva de armamento y acordó sanciones disparatadamente autolesivas. Sin duda, Putin no contaba con el suicidio de la UE (ni con el de Ucrania).

Como se deduce del escaso número de efectivos iniciales, la estrategia rusa no se centraba en consolidar ganancias territoriales sino en debilitar la capacidad ofensiva del ejército ucraniano y procurar su rendición con la menor lucha posible (Sun Tzu: “el arte supremo de la guerra es someter al enemigo sin luchar”).

Inicialmente la capitulación ucraniana probablemente implicaba no entrar en la OTAN, respetar los Acuerdos de Minsk suscritos bajo los auspicios de Francia, Alemania y la OSCE sobre la autonomía del Donbass (incumplidos por Ucrania, con el apoyo estadounidense) y aceptar como fait accompli la incruenta anexión de Crimea por parte de Rusia. Recordemos que en los últimos 250 años Crimea siempre perteneció a Rusia y sólo pasó a Ucrania en 1954 como regalo administrativo de Kruschev dentro de la propia URSS.

Putin contaba – y quizá siga contando – con un cambio de gobierno en Ucrania. Para ello era clave distinguir entre el pueblo ucraniano y el “régimen de Kiev” y minimizar las bajas civiles de un país eslavo tildado de “hermano”, evitando bombardeos indiscriminados o la destrucción de núcleos urbanos en la medida de lo posible.

Así, contrariamente a lo que afirmaron los medios occidentales, Rusia nunca entró en Ucrania a sangre y fuego ni con una estrategia de conmoción y pavor – como sí hizo EEUU en Irak y Afganistán, por ejemplo, o la propia Rusia en la segunda Guerra de Chechenia.

Incluso ahora que ha empezado a mostrar que puede destruir en pocos días una parte importante de la infraestructura civil del país (y que si no lo había hecho hasta ahora era porque no quería), Rusia ha seguido utilizando bombardeos de precisión. No lo hace por humanidad, sino por estrategia.

Si Rusia infravaloró a su adversario al comienzo del conflicto, EEUU ha infravalorado la capacidad de resistencia rusa a su batería de sanciones.

En efecto, las sanciones impuestas por USA (United ‘Sanctions’ of America) y por la UE, en su obediencia perruna al amo americano, no han propiciado el desplome de la economía rusa. A pesar de la ilegal congelación de sus reservas de divisas (un peligroso precedente), Rusia prevé tener una recesión de sólo el 3% del PIB, su inflación se mantiene en el 12% (inferior a la de la mitad de los países de la UE), su tasa de desempleo ronda el 4%, su déficit presupuestario previsto es del 2% del PIB con una deuda pública del 12% del PIB y el rublo sigue más alto que al comienzo de la guerra.

Estos daños pueden ser calificados de leves y el arsenal de sanciones está ya agotado: Rusia sigue vendiendo sus materias primas al resto del mundo que no ha apoyado a Occidente en este conflicto (90% de la población mundial), y las empresas rusas están comprando a precios de saldo los activos que las empresas occidentales se ven obligadas a abandonar por imperativo político.

El otro objetivo era debilitar a Putin y provocar un cambio de régimen, una especialidad tan norteamericana como la hamburguesa. Sin embargo, Putin sigue siendo enormemente popular en Rusia, donde el apoyo a la “operación miliar especial” supera el 72% aun tras la movilización[1]. La xenófoba rusofobia puesta en marcha por Occidente parece haber servido para galvanizar dicho apoyo.

En conclusión, tanto las sanciones económicas (que han hecho mucho más daño a Europa que a Rusia) como la esperanza de que el autócrata ruso fuera defenestrado han fracasado.

¿En qué situación bélica nos encontramos ahora? Las cifras de bajas reconocidas por uno y otro bando no son fiables, y las “estimaciones” de bajas rusas provistas por las autoridades occidentales deben tomarse con escepticismo, pues se ofrecen exclusivamente a efectos propagandísticos.

Esto no es nuevo. Cuando durante la II Guerra Mundial Alemania arrolló a las tropas inglesas en Yugoslavia y Grecia en 1941, los periódicos británicos quisieron atenuar el efecto de la derrota en la opinión pública dando a entender que los alemanes habían pagado un elevadísimo precio por su victoria.

Así, “calcularon” las pérdidas alemanas en más de un cuarto de millón de hombres, mientras el gobierno británico reducía la cifra a “unos 75.000”. Las estadísticas mostraron posteriormente que los alemanes habían sufrido escasamente 5.000 bajas[2]. Así de basta es la propaganda en tiempos de guerra.

Con el mismo escepticismo tenemos que tomar la retahíla de afirmaciones grotescas de los medios: las manifestaciones masivas en Rusia contra la guerra, la extrema debilidad del ejército ruso (que contradice la también ridícula afirmación de que Rusia pretendía conquistar media Europa del Este tras Ucrania) o el cáncer y el Párkinson de un Putin desequilibrado por el aislamiento covid (¡un gélido coronel de la KGB perdiendo la cabeza por “aislarse” entre el Palacio del Kremlin y sus dachas!).

También entrarían en la misma categoría pueril la caracterización siempre malvada de los rusos frente a la santidad de los ucranianos, la posibilidad de usar armas químicas o nucleares, y un largo etcétera, una sarta de tonterías que, precisamente por serlo, logran el apoyo entusiasta de los periodistas.

 El potencial uso de un arma nuclear “táctica”, recientemente reciclado, no encaja. Antes veríamos bombardeos sistemáticos y la reducción a escombros de ciudades enteras para minar la voluntad de lucha ucraniana.

Además, los misiles nucleares no suelen tirarse justo al otro lado de la valla, es decir, al lado de tu frontera, ni contra un pueblo “hermano”, ni donde están tus propias tropas. Son armas disuasorias frente a enemigos lejanos y contra ataques que supongan un peligro existencial para el país, y son mucho más útiles como amenaza que como realidad.

En Ucrania los amplios frentes obligan a dispersar las fuerzas y permiten efímeras victorias si un bando las concentra adecuadamente. Aún así, se han mostrado más o menos estables desde hace meses, con la excepción de la pírrica “contraofensiva” ucraniana en el norte, que logró ganar unos pocos kilómetros de profundidad a costa de sufrir graves pérdidas, y el repliegue de Rusia al otro lado del río Dniéper en Jersón, adelantado ya hace semanas por el nuevo comandante en jefe ruso en Ucrania, general Surovikin[3].

Da la sensación de que Ucrania quiere ganar la guerra de la propaganda más que la guerra en sí misma. Rusia perdió la iniciativa hace meses, pero parece haber adaptado sus objetivos tácticos a una nueva estrategia más realista. En este momento no tiene prisa y parece aceptar el trueque de perder un poco de territorio a cambio de preservar sus tropas y “triturar” (sic) metódicamente las unidades ucranianas atacantes enviadas al matadero.

Con una estrategia defensiva el ejército ruso es imbatible. Además, se acerca el invierno, que en esa zona implica máximas inferiores a los cero grados durante casi tres meses[4], y Rusia siempre ha tenido al general invierno de su lado. ¿Quién tiene el fuel? ¿Cómo van a afrontar los ucranianos el frío estepario?

El fracaso de la estrategia inicial rusa y su lentitud en reconocerlo son cosa del pasado. Rusia ha llamado a filas a 300.000 reservistas, aunque la cifra real sólo la saben ellos. Se ha hablado en Occidente de la lógica impopularidad de esta leva, pero ¿creen ustedes que en Ucrania los jóvenes corren a alistarse en los centros de reclutamiento? ¿Qué porcentaje de la diáspora ucraniana ha vuelto a su país para defenderlo?

Al valiente le gana el temerario; al temerario, el impredecible; y al impredecible, el implacable. Resulta imposible creer en una derrota rusa definida como una retirada a las fronteras anteriores a febrero: si el implacable Putin no puede permitirse perder, no perderá.

Rusia goza de la ventaja de la proximidad, tiene una población tres veces superior a Ucrania, está considerada la segunda potencia militar del mundo (Ucrania era la número 22[5]), posee muchas mayores reservas que Ucrania y tiene mucha mayor motivación que su verdadero adversario, Occidente, que ya sufre el cansancio de la guerra.

Además del general invierno, Rusia también cuenta con el general inflación y con la fragilidad de las mentiras en que se ha apoyado la intervención occidental. En definitiva, Rusia es menos débil de lo que aparenta y Ucrania menos fuerte de lo que nos hacen creer. El ataque al puente de Crimea es un ejemplo de la debilidad ucraniana: no pudo atacarlo con misiles, cohetes, aviones o helicópteros, sino con un patético camión bomba.

Contemplemos por un momento un hipotético escenario alternativo. Hace tiempo que el pico de ayuda militar occidental ha quedado atrás y una parte de las armas enviadas se ha perdido en el cenagal de corrupción ucraniana para acabar en manos de delincuentes y terroristas, como ha denunciado Finlandia[6].

Las tropas ucranianas están exhaustas y habrían llevado todas las reservas al frente para lograr una mínima victoria que les permitiera mejorar su posición negociadora y continuar cultivando una fatua esperanza de victoria en la opinión pública occidental.

En su propio país, el gobierno ucraniano, probablemente tan corrupto como los precedentes, se encontraría entre la espada y la pared. En un lado estarían los que quieren la paz, horrorizados ante la destrucción causada por la inmoral insensatez del gobierno, peón de EEUU. En el otro estarían los fanáticos partidarios del “victoria o muerte”, cuyo pasado o presente neonazi quizá explique que Israel se haya negado reiteradamente a ayudar a Ucrania.

Las nuevas tropas rusas, frescas y bajo un nuevo mando, podrían estar concentrándose para realizar una contraofensiva invernal que extenuara al ejército ucraniano doblegando su voluntad de lucha y definiendo las nuevas fronteras. Probablemente el río Dniéper marcaría la frontera en el sur (dos tercios de la región de Jersón quedan al este del Dniéper).

EEUU sería consciente de la posibilidad de un colapso del frente ucraniano en este escenario y estaría presionando a los ucranianos para negociar. Simultáneamente podría estar amenazando a los rusos con enviar tropas a Ucrania si su contraofensiva es demasiado exitosa.

Para justificar ante su propia opinión pública una involucración directa tan peligrosa, los norteamericanos necesitarían de un empuje propagandístico como el de Bucha. Tienen mucha práctica, desde el hundimiento del Maine para la guerra de Cuba al incidente del Golfo de Tonkin para la de Vietnam o el “descubrimiento” de armas de destrucción masiva en Irak.

Así cobraría sentido la denuncia preventiva de Rusia ante la ONU sobre la supuesta preparación de un atentado ucraniano de falsa bandera con una explosión con materiales radioactivos del que se culparía a Rusia con la habitual algarabía mediática.

Ignoro si éste será el estado real de las cosas, pues “el arte de la guerra se basa en el engaño” (Sun Tzu). En tiempos modernos, al engaño en la batalla se une la mentira constante de la propaganda, así que, como libertad y verdad van unidos, si queremos conservar nuestra libertad tendremos que mantener un escepticismo axiomático frente a las versiones oficiales del poder y los medios. 

Después del covid, ¿aún necesitan convencerse?


(*) Economista y empresario

Abstención activista contra el diabólico globalismo / José Luis Mazón Costa *

Los dirigentes del Nuevo Orden Mundial quieren someter a la Humanidad cual si fuéramos ganado en crianza para ser comidos, a un estado totalitario nunca visto en la historia conocida.

Son los dueños de todo, del dinero del mundo que controlan por los fondos de inversión, de las grandes instituciones que manipulan a su gusto como la ONU, la Unión Europea, la OMS, de los centros científicos desde los que crearon un virus ad hoc, el COVID para llevar a cabo su programa de reducción de la población humana. creando antes la vacuna desde la cual se introducen en el propio cuerpo de los más de siete mil millones de humanos a los que ellos aspiran a gobernar en todos sus aspectos.
 
“Que tontería la vacuna un microchip”, pues no es ninguna tontería, la vacuna no es solo un microchip, es una bomba de relojería retardada, es parte del control del ganado, es un arma secreta de nuestros enemigos oscuros.
 
Manipulan las elecciones al gusto, tumbaron la victoria de Donald Trump que lideraba la resistencia del pueblo americano a este nuevo comunismo de élites, donde todos somos proletarios al servicio del Estado y ellos viven como dioses.
 
Son los que devolvieron a Sánchez al poder del PSOE, porque le vieron perfil de títere manejable; ni Sánchez sabe por qué impulsa ciertas leyes ni por qué publica y firma decretos, todo le viene dado y es que,  como Clinton dijo a una periodista,  “hay un gobierno dentro del gobierno que yo no controlo”, es una cruda realidad.
 
Los conspiranoicos son llamados como tales porque nos damos cuenta del gato encerrado y como persiguen la lucidez, ojo con decir la verdad “veritas oidum parit” que decían los romanos, la verdad engendra odio.
 
Ante las elecciones la resistencia es ABSTENERSE de ir a votar o como máximo VOTAR EN BLANCO, no ver su televisión ni visitar sus medios de comunicación, no abrir la mente a estas avispas del desasosiego que intentan meter y que son una forma de control, no ver sus películas, aislarse todo lo posible de sus influencias.
 
No podemos derrotarles frontalmente porque lo controlan todo, solo podemos cerrarle el paso a nuestra conciencia en todo lo que sea posible. Tienen un tiempo de vigencia, tienen fecha de caducidad, son una plaga planetaria que un día cesará de golpe, las langostas que la integran habrán muerto. 
 
Y entonces seremos libres. Por un tiempo, hasta que el Universo nos mande otra plaga. Esto es así, no hay paz duradera sino tras la muerte. Entre tanto queda la lucha eficaz, imaginativa, la resistencia impenitente.
 
Derrotar al diabolismo mundialista es defender la esencia de la Humanidad.
 
 
 
(*) Abogado y activista pro Derechos Humanos

Los muertos claman / Fernando López-Mirones *

El exceso de mortalidad no explicada en España es hasta ahora de 33. 600 personas. Estas personas murieron y seguirán muriendo por haberse “vacunado”, es plausible, y cumple todas las premisas lógicas de la epidemiología.


Es lo que muchos habíamos pronosticado, está ocurriendo, pero lo que es un escándalo descomunal es que hasta los familiares de los fallecidos estén callados.


Si en un banquete todos los que comieron mayonesa enferman y los que no la comieron están bien, nadie dudaría de que es la causante; esto es exactamente el mismo caso. La actitud de los médicos, de la enfermería, de las autoridades, de los periodistas y de los famosetes que instigaron a la gente a inocularse es miserable.


Estamos hablando de muertos que deberían estar vivos, es muy grave.


Contrasta esta actitud con la que se tiene con otros tipos de asesinatos, que se cuentan uno a uno y se cacarean cien veces.


Estas pobres personas han muerto de la manera más humillante posible. Engañados por aquellos en los que confiaron, ocultadas sus tragedias por sus propias familias, y silenciado su crimen por miedo. Están exigiendo justicia, se están revolviendo en sus tumbas, sus espíritus están aquí ayudándonos a los que tratamos de que no se olvide esta matanza que continúa.


Los culpables están dejando pasar el tiempo para que olvidemos. Los cómplices por acción u omisión, los miles de sanitarios que aseguraron que era seguro algo que desconocían, tratan de seguir con sus vidas acallando sus conciencias, pero sigue muriendo gente inocente.


Quieren que dejemos de hablar de ello, los vacunados rezan por que no les toque, paralizados por el miedo o por el odio a los que se lo dijimos.


La tentación de olvidar sería una afrenta a las víctimas.


Los mismos que buscan fosas de la Guerra Civil no quieren ver estas que tienen delante. Los que hablan de genocidios lejanos en el espacio y en el tiempo haciéndose los indignados solidarios se niegan a pensar en su propia madre.


Estos sentimientos siniestros ya recorren nuestra sociedad como una tormenta de polvo, pero lo peor es que el genocidio continúa delante de nuestras narices.


¿Para cuándo los sanitarios exigirán objeción de conciencia? Negarse a inocular a inocentes.
 

Las víctimas no están en paz, sus almas exigen que salgamos de la comodidad y hagamos algo. La Humanidad está corrompida no tanto por los malos como por los mansos y los egoístas que no quieren mover un dedo por algo tan vil, pero ponen la banderita de Ucrania en sus perfiles.


Y siguen muriendo en el Reino 170 personas al día de media, mas los miles que están enfermos, ciegos, psicóticos, con cánceres y sufriendo.


Si no hacemos nada los globalitarios seguirán oprimiendo al pueblo, esto no va a cesar si no lo paramos la gente.


Se ha instaurado el mal en Europa y desde aquí pretende expandirse sobre la Rosa de los Vientos hasta el último rincón.


Los biólogos colaboracionistas del nuevo cuento del Clima triunfan, ven cumplidos sus sueños de ambición y dinero. Nunca se sintieron tan importantes, primero virus y ahora medio ambiente, están de moda.


Ya toda muerte es climática, pero es verdad si pensamos que el clima es de negación de la realidad. Sigue la masacre de vacunados, y todo lo que alcanzamos a hacer es mirar para otro lado. 

Nos están envenenando el agua, los cielos, los alimentos, el espíritu en un mundo egoísta en el que las familias sólo calculan si podrán resistir, y los que pueden, solo quieren no meterse en líos; pero cuando venzamos, no les quepa duda de que dirán “yo lo sabía desde el principio”. 

 

(*) Biólogo, zoólogo y profesor universitario

Juicio de Nuremberg 2 / A.H.G *

 


Un equipo de más de 1.000 abogados y más de 10.000 expertos médicos dirigidos por el Dr. Reiner Fuellmich ha iniciado procedimientos legales contra los CDC de Estados Unidos, la OMS y el Grupo de Davos por crímenes contra la Humanidad.

Fuellmich y su equipo presentan la prueba PCR defectuosa y la orden a los médicos de etiquetar como fraude cualquier muerte por comorbilidad como muerte por Covid. La prueba PCR nunca fue diseñada para detectar patógenos y es 100% defectuosa a los 35 ciclos. Todas las pruebas de PCR supervisadas por los CDC se establecen en 37 a 45 ciclos. 

Los CDC admiten que cualquier prueba de más de 28 ciclos no es admisible para un resultado positivo confiable. Esto por sí solo invalida más del 90% de los supuestos casos de covid / "infecciones" rastreados por el uso de esta prueba defectuosa.

Además de las pruebas defectuosas y los certificados de defunción fraudulentos, la vacuna “experimental” en sí misma viola el artículo 32 de la Convención de Ginebra. En virtud del artículo 32 del IV Convenio de Ginebra de 1949, están prohibidos “la mutilación y los experimentos médicos o científicos que no sean necesarios para el tratamiento médico de una persona protegida”.

 Según el artículo 147, la realización de experimentos biológicos en personas protegidas es una infracción grave del Convenio.

La vacuna “experimental” viola los 10 Códigos de Nuremberg que conllevan la pena de muerte para aquellos que buscan violar estas Leyes Internacionales.

La “vacuna” no cumple con los siguientes cinco requisitos para ser considerada una vacuna y es, por definición, un “experimento” y ensayo médico:

Proporciona inmunidad al virus?

Esta es una terapia génica "con fugas" que no proporciona inmunidad al covid y pretende reducir los síntomas, pero ahora el 60% de los pacientes que requieren la vacunación doble requieren urgencias o UCI con infecciones covid.

Protege a los receptores de contraer el virus?

Esta terapia génica no proporciona inmunidad y la doble vacunación aún puede contraer y propagar el virus.

Reduce las muertes por la infección del virus?

Esta terapia génica no reduce las muertes por la infección. Los contagiados con doble vacunación de Covid también han muerto.

Reduce la circulación del virus?

Esta terapia génica aún permite la propagación del virus ya que ofrece cero inmunidad al virus.

Reduce la transmisión del virus?

Esta terapia génica aún permite la transmisión del virus ya que ofrece cero inmunidad al virus.

Las violaciones del llamado Código de Nuremberg son las siguientes:

Código de Nuremberg #1:

El consentimiento voluntario es esencial.

Ninguna persona debe ser obligada a realizar un experimento médico sin consentimiento informado. Muchos medios de comunicación, políticos y personas no médicas le están diciendo a la gente que se inyecte. No ofrecen información sobre los efectos adversos o los peligros de esta terapia génica. Todo lo que se escucha de ellos es: "seguro y efectivo" y "los beneficios superan los riesgos". 

Los países están utilizando bloqueos, coacción y amenazas para obligar a las personas a tomar esta vacuna o prohibirles participar en la sociedad libre bajo el mandato de un Pasaporte de Vacunas o Pase Verde. 

Durante los juicios de Nuremberg, incluso los medios de comunicación fueron procesados y sus miembros fueron condenados a muerte por mentir al público, junto con muchos de los médicos y nazis declarados culpables de Crímenes contra la Humanidad.

Código de Nuremberg #2:

Producir resultados fructíferos imposibles de conseguir por otros medios.

Como se mencionó anteriormente, la terapia génica no cumple con los criterios de una vacuna y no ofrece inmunidad al virus. Existen otros tratamientos médicos que dan resultados fructíferos contra el Covid como la Ivermectina, la Vitamina D, la Vitamina C, el Zinc y el refuerzo del sistema inmunológico para gripes y resfriados.

Código de Nuremberg #3:

Experimentos basados en los resultados de la experimentación con animales y la historia natural de la enfermedad.

Esta terapia génica se saltó las pruebas en animales y pasó directamente a los ensayos en humanos. En la investigación de ARNm que utilizó Pfizer, un estudio candidato sobre ARNm con monos macacos rhesus que usaban ARNm BNT162b2 y en ese estudio todos los monos desarrollaron inflamación pulmonar, pero los investigadores consideraron que el riesgo era bajo ya que se trataba de monos jóvenes sanos de 2 a 4 años. 

Israel ha utilizado Pfizer y la Corte Internacional de Justicia ha aceptado una reclamación de que el 80% de los receptores tienen inflamación pulmonar por haber sido inyectados con esta terapia génica. A pesar de este desarrollo alarmante, Pfizer procedió a desarrollar su ARNm para Covid sin pruebas con animales.

Código de Nuremberg #4:

Evitar todo sufrimiento y lesiones innecesarias.

Desde el lanzamiento del experimento y enumerado en el sistema de informes CDC-VAERS, se han informado más de 4.000 muertes y 50.000 lesiones por vacunas en Estados Unidos. En la UE se han notificado oficialmente más de 7.000 muertes y 365.000 lesiones por vacunas. Esta es una violación grave de este código.

Código de Nuremberg #5:

No se realizará ningún experimento si hay una razón para pensar que se producirán lesiones o la muerte.

Ver #4, basado en datos médicos a su vez basados en hechos, esta terapia génica está causando muertes y lesiones. La investigación anterior sobre el ARNm también muestra varios riesgos que se han ignorado para este experimento genético de prueba actual. 

Un estudio de 2002 sobre las proteínas de punta del SARS-CoV-1 mostró que causan inflamación, inmunopatología, coágulos de sangre e impiden la expresión de angiotensina 2. Este experimento obliga al cuerpo a producir esta proteína-espiga heredando todos estos riesgos.

Código de Nuremberg #6:

El riesgo nunca debe exceder el beneficio.

Covid-19 tiene una tasa de recuperación del 98-99%. Las lesiones por vacunas, las muertes y los efectos secundarios adversos de la terapia génica de ARNm superan con creces este riesgo. 

Los EE. UU. y la UE prohibieron el uso de vacunas "con fugas" para uso agrícola debido al estudio de Marek Chicken que muestra que surgen 'virus calientes' y variantes... lo que hace que la enfermedad sea aún más mortal. 

Sin embargo, esto ha sido ignorado para el uso humano por los CDC sabiendo completamente el riesgo de que surjan nuevas variantes más mortales de las vacunas con fugas. Los CDC son plenamente conscientes de que el uso de vacunas con fugas facilita la aparición de cepas calientes (más mortales). Sin embargo, han ignorado esto cuando se trata de humanos.

Código de Nuremberg #7:

Se debe preparar incluso contra la posibilidad remota de lesión, discapacidad o muerte.

No se hicieron preparativos. Esta terapia génica se saltó los ensayos con animales. Los ensayos clínicos en humanos de Fase 3 de las propias compañías farmacéuticas no concluirán hasta 2022/2023. Estas vacunas fueron aprobadas bajo una ley de uso exclusivo de emergencia y forzadas a un público mal informado. No están aprobados por la FDA de EE UU.

Código de Nuremberg #8:

El experimento debe ser realizado por personas científicamente calificadas.

Los políticos, medios y actores que afirman que se trata de una vacuna segura y eficaz no están calificados. La propaganda no es ciencia médica. Muchos puntos de venta minoristas en EE UU, como Wallmart y los centros de vacunas de autoservicio, no están calificados para administrar terapias genéticas médicas experimentales al público desinformado.

Código de Nuremberg #9:

Cualquiera debe tener la libertad de poner fin al experimento en cualquier momento.

A pesar de las protestas de más de 85.000 médicos, enfermeras, virólogos y epidemiólogos, el experimento no ha terminado. De hecho, actualmente hay muchos intentos de cambiar las leyes para forzar el cumplimiento de las vacunas. Esto incluye las vacunas obligatorias y forzadas. 

Las inyecciones experimentales de 'actualización' están planificadas para cada seis meses sin recurrir al creciente número de muertes y lesiones ya causadas por este experimento. Estas inyecciones de 'actualización' se administrarán sin ningún ensayo clínico. 

Ojalá este nuevo Juicio de Nuremberg ponga fin a este crimen de lesa humanidad.

Código de Nuremberg n.º 10:

El científico debe poner fin al experimento en cualquier momento si existe una causa probable que provoque lesiones o la muerte.

Está claro en los datos de los informes estadísticos que este experimento está provocando muertes y lesiones, pero todos los políticos, las compañías farmacéuticas y los supuestos expertos no están haciendo ningún intento por evitar que este experimento de terapia génica cause daño a un público mal informado.

¿Qué puedes hacer para ayudar a poner fin a este crimen contra la Humanidad? Comparte esta información. Haga responsables a sus políticos, medios de comunicación, médicos y enfermeras: si son cómplices de este crimen contra la Humanidad, también están sujetos a las leyes establecidas en la Convención de Ginebra y el Código de Nuremberg y pueden ser juzgados, declarados culpables y condenados a muerte. 

Los procedimientos legales avanzan, se han recopilado pruebas y un gran número de expertos, cada vez mayor, está haciendo sonar la alarma.

Visite el sitio web del Comité Covid en: https://corona-ausschuss.de/ y si se ha visto afectado por este delito, informe el evento, las personas involucradas y todos los detalles en el siguiente sitio web:

https://www.securewhistleblower.com/

Los crímenes de lesa humanidad nos afectan a todos. Son un crimen contra usted, sus hijos, sus padres, sus abuelos, su comunidad y su país y su futuro.

https://www.eutimes.net/2021/05/team-of-1000-lawyers-and-10000-medical-experts-start-nuremberg-2-trial-against-world-leaders-for-crimes-against-humanity/

https://expose-news.com/2021/05/07/covid-fraud-lawyers-medical-experts-start-legal-proceedings-against-w-h-o-and-world-leaders-for-crimes-against-humanity/

 


(*) Periodista