domingo, julio 16, 2023

La gallega Yolanda Díaz golpea y reta a Feijóo a ir al debate a explicar "su relación con el narcotráfico"

 


 MADRID.- La gallega Yolanda Díaz sigue elevando el tono contra el PP y vuelve a la carga otra vez con Marcial Dorado. La lider de Sumar ha retado al candidato popular a explicar su "amistad" con el narco gallego y su foto en un barco junto a él. "Señor Feijóo, venga al debate el día 19 y explíquele a los españoles cuál era su relación con el narcotráfico", ha desafiado, según El Mundo.

La líder de Sumar ha denunciado que la relación de Feijóo con Dorado es "una de las más peligrosas de la historia de la democracia". Así, ha contrapuesto esa "amistad" entre el político y el narco con "una década de generación perdida de jóvenes que murieron por la droga" y de "madres que luchaban" contra esa lacra.

"Había madres que lucharon contra la droga y que veían que sus hijos morían sin compasión y mientras tanto Feijóo tenía una amistad íntima con uno de los mayores narcotraficantes no de Galicia, sino del mundo", ha rematado. Por eso Díaz la ha desafiado a explicar todo eso en el debate a cuatro del próximo miércoles, al que el líder del PP no tiene pensado acudir.

Feijóo ya ha dicho que recordarle su amistad con el narco Marcial Dorado es difamar.  Pero Núñez Feijóo ha admitido que sostuvo encuentros con Marcial Dorado. También se ha compartido varias veces la fotografía de ambos en un yate cuando eran jóvenes. 

Esta foto es real y fue filtrada al diario El País en 2013. El actual presidente del PP dijo en mayo de 2018 que en los años que tenía una amistad con Marcial Dorado este “no era narcotraficante” ni él “presidente de la Xunta”.  

En marzo de 2020, en una entrevista con elDiario.es, Núñez Feijóo expresó: “No oculto que tuve una relación de amistad con este señor (…) y lo he explicado tantas veces”. También llegó a decir en La Sexta que eran “fotos difíciles de explicar”.

En febrero de 2015, Marcial Dorado fue condenado por la Audiencia Nacional a seis años y un día de prisión y a una multa de 21,5 millones de euros por el delito de blanqueo. 

Un año después, en febrero de 2016, el Tribunal Supremo de Justicia confirmó la pena por blanqueo impuesta a Marcial Dorado. Según el Tribunal, Marcial Dorado era el “jefe de una organización que blanqueaba dinero del tráfico de drogas mediante una red que incluía cuentas en varios paraísos fiscales”.

En julio de 2020, la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias otorgó el tercer grado a Marcial Dorado, lo que implicaba cumplir los cinco años que le restaban de condena bajo un régimen de semi libertad.



Cientos de oficinas de Correos abren este domingo para facilitar el voto por correo

 


MADRID.- Correos abre sus oficinas este domingo para facilitar el voto por correo en toda España y no descarta ampliar el plazo para el depósito del voto, fijado hasta el momento para el jueves 20 de julio.

Al igual que este pasado sábado, este domingo se abrirán cientos de oficinas de Correos de todo el país para facilitar el depósito del voto por correo. En grandes capitales como Madrid y Barcelona o en zonas turísticas de Valencia o en Andalucía las oficinas de Correos abrirán de 9 a 14 horas.

Además, Correos ha formalizado 735 contratos de refuerzo en Asturias para las elecciones generales del 23 de julio. Desde el 30 de mayo, día de la convocatoria electoral, ya se han formalizado a nivel nacional 19.985 contratos de refuerzo, cubriendo al 100% las vacaciones de la plantilla.

También se ha reforzado la atención en las 2.389 oficinas postales de España, así como en la red de distribución y en los centros logísticos. El plazo para depositar el voto por correo finaliza este próximo jueves 20 de julio.

La compañía pública ha precisado que "seguirá contratando todos los efectivos que sean necesarios para garantizar el voto por correo en las elecciones generales del 23 de julio".

Sumar sube de nuevo y empata en escaños con Vox

 


MADRID.- La semana ha sido horrible para las expectativas electorales del PSOE. Hace siete días, la incipiente remontada de los socialistas parecía tomar cuerpo, y la encuesta de 40dB. para EL PAÍS y la SER los situaba a poco más de un punto del PP, su mejor resultado desde las elecciones autonómicas y municipales de mayo. En una semana iniciada con un debate desastroso para Pedro Sánchez, se ha desdibujado ese panorama. 

La última entrega de la encuesta diaria de 40dB. sitúa a la formación de Alberto Núñez Feijóo con una cómoda ventaja de 4,5 puntos y al conjunto de la derecha con 174 escaños, solo dos menos que la mayoría absoluta y una garantía casi total para formar Gobierno.

No es que el PSOE haya sufrido grandes pérdidas, sino más bien un lento retroceso que ha derivado en un estancamiento. A una semana de la cita con las urnas, el sondeo diario muestra que los socialistas, lejos de reaccionar tras el varapalo del cara a cara de los dos principales líderes, siguen sufriendo pequeñas pérdidas. 

Ahora mismo obtendrían el 28,1% de los votos y 107 escaños, 1,6 puntos por debajo y ocho asientos en el Congreso menos de los que sumaba el pasado lunes, justo antes del debate y en el momento en que la diferencia entre el PP y el PSOE se había estrechado como nunca en las últimas semanas.

En el otro lado, los populares siguen viviendo de las rentas que obtuvieron con el triunfo de Feijóo en el cara a cara. La última entrega del tracking de EL PAÍS y la SER indica que han podido recuperar las seis décimas que habían perdido la víspera. El PP alcanza así el 32,6% de los votos y 136 parlamentarios, lo que iguala su máximo desde que comenzó la campaña.

Con los resultados de este último sondeo, el Gobierno de la derecha mediante un acuerdo entre el PP y Vox parece descontado al reunir entre ambos 174 diputados. Los populares comen terreno a la formación de Santiago Abascal, que se quedaría en el 14,2%. Es solo un punto menos de lo que logró en noviembre de 2019, aunque su traducción en pérdida de escaños sería más gravosa, de 52 a 38.

Vox afronta una particular batalla por el tercer puesto con Sumar que al término de esta semana se aprieta de nuevo. La formación de Yolanda Díaz obtiene su mejor resultado desde que comenzó la campaña y se sitúa en el 13,9%, solo un punto menos que Vox, y 38 escaños, los mismos que la extrema derecha y también la misma cifra que los obtenidos hace cuatro años entre Unidas Podemos y Más País.

Respecto a los partidos nacionalistas, la encuesta apunta a una cerrada pugna por la hegemonía en este campo tanto en Cataluña como en el País Vasco. En el primer caso, los datos de 40dB. registran un empate a ocho escaños entre Junts y ERC, ya que esta última fuerza sufriría un importante retroceso y perdería cinco de sus actuales 13 asientos en el Congreso. En Euskadi, la investigación demoscópica sitúa a EH Bildu como triunfador con seis diputados, uno más de los que concede al PNV.

La era de la vileza / Antonio Muñoz Molina *

 


(...) Que los gases de la vileza ya han invadido sin remedio el aire de la vida pública española lo hemos sentido de golpe al escuchar por todas partes ese eslogan siniestro, “que te vote Txapote”, que provoca una reacción no ya moral sino física, como esa arcada que desata un olor a podrido. 

Es el tipo de gracia que se hace en un grupo de amigotes unidos por una recia carcajada española, cuando alguien advierte de que no va a ser “políticamente correcto” y cuenta a continuación un chiste de violaciones o de negros. La diferencia es que en la nueva era el chiste y la risotada desbordan el grupito confidencial y se hacen públicos sin pudor ni vergüenza, con chulería desafiante, con un clamor de chusma beoda en el calor tórrido de una plaza de toros. 

Las redes sociales han universalizado la antigua grosería de la barra de bar y el muro del retrete. La rima cruel, la gracia, la consigna, ahora la repiten en público personas que ocupan cargos públicos y que están seguras de poseer una educación exquisita, y se ve estampada en los laterales de un autobús electoral de un partido político ya agitado de antemano por una inminencia de victoria.

La gracia consiste en asociar al presidente del Gobierno y candidato socialista a un asesino etarra. Y para acompañarla, aunque sin decirla, con cazurrería y descaro, Alberto Núñez Feijóo invocó el aniversario de alguien que merecería al menos el respeto sagrado que se debe a los inocentes y a las víctimas. Un rasgo de la edad de la vileza es la repetición metódica del abuso, la injuria y la mentira. Al volverse habituales no pierden su veneno, pero cada vez provocan menos escándalo. 

Es posible que los primeros sedimentos de esta nueva época fueran sembrados por este personaje público, siempre más o menos en la sombra, Miguel Ángel Rodríguez, que según dicen asesoró a Feijóo antes del debate, y que hace 15 años usó por primera vez en público, en programas de televisión, a sabiendas de que lo hacía, la calumnia contra una persona del todo honorable. Los residuos de vilezas pasadas los olvida todo el mundo, salvo los que las sufrieron. 

En 2008, en plena campaña derechista para desacreditar la sanidad pública en Madrid, Miguel Ángel Rodríguez llamó reiteradamente nazi en varias tertulias de la televisión al doctor Luis Montes, antiguo coordinador de Urgencias del hospital de Leganés, acusándolo de haber abusado de las sedaciones de enfermos graves para acelerarles la muerte. El embustero sabe que a partir de un cierto grado la mentira tiene un efecto paralizador, como lo tiene siempre un acto de violencia súbita, un grito, una bofetada. 

Las mentiras de Miguel Ángel Rodríguez trastornaron la vida y la carrera de un hombre íntegro, que ya había sido objeto de una sostenida persecución política. Los tribunales confirmaron la inocencia del doctor Montes, y condenaron por un delito de injurias a Rodríguez. Ya no importaba nada. El daño estaba hecho. Había enfermos que se negaban a ser atendidos por el médico injuriado. Y el mentiroso y condenado por la justicia convirtió su indecencia en un mérito para su currículum, que ha vuelto a situarlo en lo más alto de la influencia política en España.

En el registro sedimentario de la era de la vileza resaltarán dos fechas aún más fundacionales, dos mentiras tan desvergonzadas como las de Miguel Ángel Rodríguez, pero de mucha mayor resonancia: en 2003, la mentira sobre las supuestas armas de destrucción masiva almacenadas en Irak por Sadam Husein; en 2004, la mentira del Gobierno de José María Aznar sobre los atentados del 11 de marzo en la estación de Atocha. 

Colin Powell, que tuvo que defender ante las Naciones Unidas una invasión basada en argumentos que él sabía embusteros, se arrepintió siempre de haber sido cómplice de una guerra que destruyó un país entero y provocó más de un millón de muertos. 

No sin hipocresía, Tony Blair expresó en 2016 “más dolor, remordimiento y disculpa de lo que puede creerse”, aunque siguiera defendiendo la guerra. Incluso George W. Bush habló del “mayor remordimiento de toda” su presidencia, justificándolo, no sin cinismo, en los errores de las agencias de espionaje. De aquel grupo de embusteros, el único que no ha dado muestra alguna de remordimiento ni pedido disculpas ha sido José María Aznar. 

Sin duda, el aprendizaje de la mentira durante la guerra de Irak le fue muy útil cuando él, su Gobierno y sus afines atribuyeron a ETA los muertos del 11 de marzo, y siguieron alimentando los bulos y sembrando dudas conspirativas sobre esa autoría durante mucho tiempo.

La vileza nos intoxica a todos con solo respirarla. Pero a quien más ofende es a quienes más sufrieron, a las víctimas de un terrorismo y del otro, a los inocentes que perdieron sus vidas y a los que quedaron dañados para siempre, los heridos, los supervivientes, las personas cercanas para las que el paso del tiempo no trae consuelo ni olvido. 

Para quienes recordamos los días trágicos de julio de hace veintiséis años en los que tuvo lugar el secuestro, la condena, la ejecución de Miguel Ángel Blanco, lo que ha quedado en la memoria es la pena y la ira ante el crimen y la emoción civil de aquellas multitudes que inundaron las plazas de toda España, mostrando con serena contundencia el asco hacia los asesinos y la solidaridad hacia los que sufrían. 

Hace falta mucha vileza para convertir la memoria de aquel hombre tan joven en un sórdido navajazo político, como hizo la otra noche Núñez Feijóo. Este verano de la nueva era son sus fieles enfervorecidos los que repiten festivamente a coro, esa rima infame que ensucia los oídos de cualquiera, pero sobre todo la boca que la dice. Estoy seguro de que sus residuos van a seguir durando mucho tiempo, infectándolo todo.

 

 (*) Escritor y miembro de la Real Academia


https://elpais.com/opinion/2023-07-15/la-era-de-la-vileza.html