martes, octubre 10, 2023

¿Cómo los líderes mundiales buscan perpetuarse en el poder?

 


MADRID.- El Foro Económico Mundial es considerado como el punto de encuentro de las élites globales occidentales, donde se reúnen líderes empresariales, políticos e intelectuales de renombre. El objetivo principal de este foro es el control absoluto de la población, con el fin de que estas élites se perpetúen en el poder. Para lograrlo, han diseñado un proyecto que incluye al Estado como propietario tanto de los medios de producción como de los bienes de consumo, según se escriba en https://www.mil21.es.

Esto significa que los ciudadanos recibirían del Estado los bienes y servicios necesarios de forma gratuita, a cambio de renunciar a la propiedad de los mismos. En este escenario, perderíamos nuestra libertad individual y propiedad, ya que todos los bienes serían poseídos y controlados por esta élite política global. 

Pero ¿cómo pretenden obtener el consentimiento de la sociedad para llevar a cabo este proyecto?

En primer lugar, prometerían una sanidad universal de calidad y gratuita. Además, implementarían una renta básica universal, la cual estaría vinculada a la desaparición del efectivo y al uso de monedas digitales emitidas por los bancos centrales. Esto nos llevaría a un sistema de puntos o crédito social similar al de China.

Bajo este sistema, aquellos que infrinjan las reglas establecidas por las élites serían fácilmente penalizados. De esta manera, se pone en juego nuevamente la libertad individual.

Como señaló Cervantes en su obra "Don Quijote", la libertad es uno de los dones más preciados que los cielos han otorgado a los hombres. Con ella, no se pueden igualar los tesoros de la tierra ni los del mar. La libertad nos permite dar vida a nuestras acciones. 

En resumen, el Foro Económico Mundial plantea un proyecto en el cual el Estado controlaría tanto los medios de producción como los bienes de consumo, a cambio de prometer una sanidad universal y una renta básica.

Sin embargo, esto conllevaría la pérdida de nuestra libertad individual y propiedad. Es importante reflexionar sobre estos temas y estar conscientes de las implicaciones que conllevan.

El Comité de las Regiones UE tasa en 40.000 millones el gasto necesario para adaptarse al aumento de temperatura

 


BRUSELAS.- El Informe del Comité Europeo de las Regiones sobre el estado de ciudades y regiones en la Unión Europea revela que, con datos de la Agencia Europea del Medio Ambiente, que se calcula de que serán necesarios 40.000 millones de euros anuales la adaptación a una temperatura media de 1,5ºC superior a los niveles de 1990.

Según este informe, hecho público en el transcurso de la inauguración de la Semana de las Regiones que arrancó este lunes en Bruselas, en el caso de que ese aumento de temperatura medio se vaya a 2ºC, serán 120.000 millones los necesarios para que Europa pueda soportarlo a todos los niveles; 200.000 millones en el caso de que ese aumento se dispare por encima de los 3ºC.

En materia de crisis climática, España y especialmente las regiones del sur y del Mediterráneo, están sufriendo particularmente de las consecuencias. Según el texto el aumento de las temperaturas tendrá un impacto negativo sobre el turismo.

Un 62% de las regiones han tomado medidas para reducir el consumo de energía; mientras que la tasa cae en cuanto a los territorios que planean estrategias para promover la conservación de la naturaleza y la ecologización de las ciudades, --un 40%--; y sólo un 37% trabajan para reducir residuos y su impacto medioambiental.

La falta de mecanismos de financiación específicos para adaptarse al cambio climático es una preocupación constatada por el 75% de las regiones.

Un barómetro que también describe la situación crítica de España en materia de déficit hídrico. Así, recalca especialmente cómo en algunas de las provincias más afectadas, entre las que cita Córdoba, "los embalses de agua se han secado completamente y los residentes locales dependen exclusivamente de las entregas de camiones para el agua potable".

Trae en este punto y como buen ejemplo el extremo de que en 2023 el Gobierno de Catalunya anunció un estado de excepcionalidad debido a la sequía actual en un total de 495 ciudades; y que las leyes de sequía redujeron el consumo de agua para la agricultura en un 40%.

En el apartado de crisis energética, el barómetro del Comité de las Regiones eleva como ejemplo de buenas prácticas el gasto de 80 millones de euros de fondos NextGenerationEU destinados a ciudadanos y empresas para que puedan invertir en energías renovables.

En un contexto en el que el 94% de los políticos locales a nivel continental aseguran que los fondos NextGenerationEU han beneficiado a su comunidad, sólo del 49% participan en su implementación. España es con Italia el país más beneficiado.

En materia de transición industrial, el informe cita a Asturias entre las regiones europeas más vulnerables frente a la transición industrial verde y está entre las regiones que corren el riesgo de perder puestos de trabajo debido al cierre de las industrias intensivas en carbono.

Acompañar a estas regiones con inversión y mejora de competencias es de la máxima importancia para evitar crear lo que las instituciones europeas vienen a llamar "brecha verde".

Entrando en materia de despoblación, calcula el texto que en 2033 habrá hasta 30 millones de personas menos viviendo en entornos rurales con respecto a 1993.

Es aquí donde alerta el informe de que varias comunidades autónomas corren el riesgo de caer en "una trampa para el desarrollo del talento", en concreto Extremadura, Castilla-La Mancha y Castilla y León.

Este informe presenta como ejemplo de buenas prácticas políticas desarrolladas en Castilla-La Mancha, Castilla y León y Andalucía.

Este informe apunta a Ceuta, Melilla y Andalucía como las tres regiones europeas con la tasa de paro más alta; indicando que España es el país europeo "con más desigualdades entre regiones" en la materia.

Dentro de este barómetro, en el caso de España, el 69% de los líderes locales encuestados consideran estar muy de acuerdo ante el extremo de que las regiones y ciudades deberían tener más influencia en la elaboración de políticas europeas y en el debate sobre el futuro de la Unión Europea.

El 67% considera que los fondos de las políticas de cohesión aportan valor añadido a su región en comparación con otras fuentes de financiación.

La justicia social y el empleo, la crisis climática y políticas de Educación, Cultura y Juventud son las que más reclaman los líderes regionales para poder desempeñar más protagonismo desde sus instituciones.